Con la Fed postergando los recortes de tipos hasta junio, se abre un debate sobre la viabilidad de mantenerse en activos refugio tradicionales
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La decisión de la Fed de retrasar los recortes de tasas de interés refleja una confianza subyacente en la estabilidad y recuperación de la economía. Este panorama, aunque inicialmente puede parecer un detrimento para el atractivo de activos refugio como el oro y los bonos, también presenta una oportunidad única para los inversores de reevaluar sus carteras en busca de crecimiento. La estabilidad económica sugiere un menor atractivo de los refugios seguros tradicionales, pero ¿es realmente momento de dar la espalda a estas opciones?
Los indicadores económicos y la solidez de los beneficios empresariales, especialmente en el sector tecnológico, han inyectado un optimismo cauteloso en el mercado. Con el S&P 500 y el Nasdaq alcanzando nuevos máximos, impulsados por avances significativos en inteligencia artificial y un sólido crecimiento en las ganancias, la pregunta sobre la conveniencia de buscar refugio en activos tradicionalmente seguros se hace aún más pertinente.
La expectativa de un recorte de tasas se ha trasladado de «¿si?» a «¿cuándo?», lo que indica que los mercados han comenzado a incorporar esta posibilidad en sus valoraciones. «Sin embargo, la solidez mostrada en los resultados del último trimestre sugiere que, incluso si el recorte llega más tarde de lo esperado, el impacto fundamental podría ser limitado», aseguran los expertos de Freedom Finance Europe.
El rol del oro
A pesar de la confianza en la recuperación económica, el oro continúa siendo un componente crítico en la diversificación de carteras. «Su baja correlación con otras clases de activos y su capacidad para actuar como una cobertura efectiva contra la volatilidad del mercado y las tensiones geopolíticas lo mantienen como una opción atractiva», destacan los expertos de Freedom Finance Europe.
El reciente debilitamiento del dólar y la anticipación de tasas de interés más bajas han reforzado esta perspectiva, incrementando el atractivo del oro como refugio seguro. –sn–

