Por José Victor Rodríguez Nájera
Médicos de más de casi todos los rincones del país salieron este domingo a las calles de diversas ciudades en México, con un sólo objetivo, manifestarse debido a que, por lo menos, 26 de sus colegas son enjuiciados por «negligencias» en la práctica de su profesión.
En la ciudad de México, las autoridades capitalinas, entre ellas, la policía de la ciudad de México, impidió en algunos puntos el ingreso de los galenos hacía la plaza de la constitución (Zócalo), incluso, en algunos puntos los policías y los quejosos se enfrentaron más que insultos, a golpes.
Nota periodística tomada de El Universal: http://bit.ly/1nvfyV7
Grave, gravísmo, que el jefe de la policía capitalina, Jesús Rodríguez Almeida, haya ordenado que los quejosos no arribaran al Zócalo capitalino, –máxime de un gobierno que se dice de «vanguardia»– contrario a los derechos que los ciudadanos han adquirido por el paso de las décadas, más aún, que esta manifestación no representaba riesgo a la seguridad.
Profesionistas de la salud que salieron, ordenados, a plantear a la sociedad su inconformidad por el mal trato de la justicia en nuestro país, y en un día asueto para la mayor parte de los ciudadanos, que no implicaba afectaciones mayores a los automovilistas.
Peor será el diagnóstico si Rodríguez Almeida estuvo ajeno a esta decisión, porque entonces, estaríamos en un escenario donde la actúa sin la conducción de un jefe, y no me refiero al de la policía, sino al del gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera.
*Periodista mexicano / @joseVictor_Rdz
