Por José Víctor Rodríguez Nájera *
Michoacán está al borde del precipicio y se puede desbarrancar. En la víspera de iniciar con las elecciones intermedias donde se juega al próximo gobernador Constitucional se ha decidido acallar, desde Los Pinos, al incómodo médico Juan Manuel Mireles Valderde. Un conflicto político nace de otro originado de orden delincuencial; es decir, el poder por el poder, en su máxima expresión.
La fuerza mexiquense se impuso sobre la parte michoacana. Si bien los misioneros del estado de México arribaron en buena lid para conocer los detalles sobre el narcotráfico en la zona de conflicto y poner una solución, ahora se ha convertido en botín de guerra electoral. El grupo se ha impuesto sobre la cúpula empresarial, social, política y académica con la intensión de salir bien librados en la próxima contienda.
El comisionado Castillo impuso, no a su mejor alfil, pero si a uno que pudiera controlar los ánimos de los michoacanos y optó por una autoridad académica, el ex rector de la nicolaita, Salvador Jara. Desde la cúpula mexiquense Jara ha sido orientado para cuidar las formas y ratificar a los mexiquenses en puestos clave. Aunque michoacano, el ahora diputado local con licencia, Jaime Darío Oseguera Méndez, tomo posesión como secretario de gobierno; pero impulsó la ratificación de Carlos Hugo Castellanos Becerra como secretario de Seguridad Pública, colocado ahí por Cervantes Castillo en enero pasado, y según indicó en aquel momento el secretario de gobierno, Jesús Reyna García –hoy preso–, era un movimiento para “fortalecer la coordinación entre las instancias federales y estatales”, y eso pasó este fin de semana, fue detenido el médico José Manuel Mireles, identificado como uno de los impulsores de las autodefensas en la región, y que al paso de los meses, por contravenir en los intereses de Castillo, fue separado de su cargo, primero como vocero, y después como integrante de los autodefensas.
Apenas el 10 de mayo el comisionado Castillo advirtió que nadie podría andar armado por aquel territorio, so pretexto de la aplicación de Ley Federal de Armas de Fuego. Pero los insistentes señalamientos de Mireles sobre el priista, hoy ex gobernador Fausto Vallejo y sus hijos, sobre pertenecer, o por lo menos, colaborar con los grupos delincuenciales, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios, han puesto en jaque a la estructura de gobierno.
El acabose para Vallejo Figueroa fue la publicación del semanario Proceso titulado “La Verdadera Historia de los Vallejos” lo que provocó su desplazamiento inmediato, vamos su retirada, tomando su estado de salud como pretexto, pero la posibilidad política de permanecer en el cargo era insostenible, se había filtrado una fotografía de uno de sus hijos conviviendo con Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, líder del grupo delictivo conocido como Los Caballeros Templarios.
Mireles insistente en sus dichos retó el viernes pasado a las autoridades federales, no con su presencia ni con su capacidad de organización, sino que el conocimiento de que se protege al narcotraficante Gómez Martínez por su cercanía con la familia Vallejo. El mismo sábado fue arrestado por autoridades federales y, ayer, trasladado a una prisión de máxima seguridad ubicado en Hermosillo, acusado de portar armas de fuego exclusivas de las fuerzas armadas. El líder que combate desde meses a los narcotraficantes ahora fue arrestado, no así el capo de las drogas Servando Gómez.
De esta forma le queda al comisionado, emanado desde Los Pinos, operar el tiempo que sea necesario para garantizar que las próxima jornada electoral se lleve a cabo sin ningún contratiempo, es decir, garantizar que el candidato priista, sea quien fuera, no tenga señalamientos tan ácidos como los que vierte el médico y fundador de los autodefensas en Michoacán. Mientras tanto, el virtual candidato perredista, Silvano Aureoles Conejo, sólo mira los toros detrás de la barrera, amparado de la protección federal.
Tan importante es este arresto para la vida política michoacana que este lunes, por primera vez, se podrá ver al comisionado Castillo públicamente fuera de la entidad donde se le encomendó su seguridad y su desarrollo integral.
(*) Periodista mexicano / @JoseVictor_Rdz


