Por Adriadna García
Al llegar a sus 75 años de vida, el PAN ha olvidado sus principios, se conforma de pequeños grupos y sólo le apuesta a la operación político-electoral. El mal que aqueja al Partido Acción Nacional (PAN) es una crisis de mala imagen que puede generarle una debacle en las elecciones de 2015.
Así es como panistas y académicos ven al Acción Nacional que durante 61 años fue una férrea oposición, 12 más gobernó el país y en dos años ha visto profundizar un conflicto interno reflejado en acusaciones de corrupción, escándalo por una fiesta con mujeres pagadas, cuestionamiento de la existencia de fascistas en sus filas y golpeadores, entre otros.

