Posible renacimiento democrático en Guatemala, tras décadas de tiranía: profesor universitario
Por Martín García | Reportero
En Guatemala, un país históricamente afectado por la tiranía y la intervención extranjera, se vislumbra un posible resurgimiento democrático, así lo advirtió el profesor de la Universidad de la República, Uruguay, Roberto García Ferreira, durante el Ciclo de mesas de debate “Elecciones en América Latina 2023. Guatemala”.
Los expertos consideraron que el presidente electo, Bernardo Arévalo, quien asumirá el cargo el 14 de enero de 2024, podría marcar el inicio de una «nueva primavera democrática» después de casi 70 años de turbulencia política y autoritarismo.
Sin embargo, este proceso no estará exento de desafíos significativos. Expertos señalan que Guatemala se enfrenta a una serie de fuerzas poderosas que podrían resistir el cambio.
Efectos de la pandemia
La situación actual del país, agravada por los efectos de la pandemia, requiere revertir la corrupción, revitalizar el Estado, y promover el desarrollo político, económico y social, así como mejorar la atención médica para miles de guatemaltecos.
En el sistema judicial guatemalteco, se han desatado ofensivas, especialmente contra el partido del presidente electo, el Movimiento Semilla. Figuras como el fiscal Rafael Curruchiche, el juez Fredy Orellana y la fiscal general, Consuelo Porras, han sido señaladas como altamente corruptas por organismos internacionales, lo que plantea interrogantes sobre el proceso judicial en el país.
El triunfo de Arévalo se produce en un contexto regional donde las fuerzas de centro-izquierda y el bloque progresista latinoamericano están viviendo una segunda oleada de influencia política.
Ola de líderes
Esta ola incluye a líderes como Gustavo Petro de Colombia, Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Luis Arce de Bolivia, Alberto Fernández de Argentina, Xiomara Castro de Honduras y Andrés Manuel López Obrador de México.
La solidaridad internacional y la presencia de organismos internacionales han desempeñado un papel importante en el proceso electoral guatemalteco.
Estos actores contribuyeron a garantizar la transparencia de las elecciones y otorgaron legitimidad a los candidatos, incluido el Movimiento Semilla, que triunfó con un margen convincente.
A pesar del triunfo electoral, el partido perdedor no ha reconocido los resultados y continúa acusando fraude.
Además, las estrategias de judicialización contra miembros del Movimiento Semilla, la expulsión de periodistas y líderes estudiantiles en años anteriores, y la persistencia del llamado «pacto de corruptos» en Guatemala, plantean retos persistentes para la consolidación de la democracia en el país. –sn–

