Eagle Pass en Texas se declara en Estado de emergencia por migrantes

Eagle Pass en Texas: ni la madrugada ni la alambrada de púas detienen a miles de migrantes que siguen cruzando a EU

Salomé Ramírez Vargas, Divalizeth Cash, Rosa Tania Valdés | Corresponsales | VOA

Eagle Pass.- EU — Pasan las once de la noche y las alambradas se abren: hombres, mujeres y menores entran a territorio de Estados Unidos. Llegan mojados después de cruzar el Río Grande.

Casi todos han atravesado pueblos, ciudades, la selva y vivido muchas malas experiencias que cuentan a todo el que se les acerca. Lloran, se abrazan y lo hacen -exponen algunos- por la alegría de haber llegado a suelo estadounidense. Muchos son venezolanos, pero también hay cubanos y colombianos.

La Voz de América lo constató hasta bien entrada la noche del lunes en el punto fronterizo de Eagle Pass, una ciudad ubicada en el condado de Maverick en el estado de Texas, donde de acuerdo con el censo más reciente de 2020 tenía una población de entonces era de unos 28.130 habitantes.

Cruzan la alambrada

«Llegamos», dicen algunos una vez que cruzan la alambrada en la que otros antes que ellos -y ellos mismos- dejaron ropas que usaron para protegerse las manos de las púas mientras se apoyaban para traspasar la barrera.

Un venezolano, alzando las manos poco después de traspasar los alambres, dijo: «Ay Dios mío, un mes y una semana sufriendo».

VOA: Cómo se sienten.

Migrantes a coro: Felices. Llevamos mucho tiempo huyendo.

Alambre de púas

En la madrugada del lunes, al igual que durante todo el día, la VOA fue testigo además de cómo la Guardia Nacional removía cada cierto tiempo -y con gran rapidez- partes del alambre de púas apartado por los migrantes para cruzar. Pocos minutos después instalaban una nueva alambrada.

Muchos de los migrantes irregulares entrevistados durante dos días no tenían claro por qué habían decidido este puerto de entrada. Muchos siguieron recomendaciones de otros migrantes para seguir esta ruta.

Durante la madrugada del lunes, las fuertes lluvias cambiaron el panorama en el punto fronterizo que ha sido usado por los migrantes en Eagle Pass. El área desértica se convirtió, de la noche a la mañana, en un pantanal. No obstante, el lodo, que supone otro obstáculo para los migrantes, no fue impedimento para quienes cruzaban el alambre de púas buscando entregarse, pues tomaban una ruta aledaña para llegar hasta las autoridades. –sn–