Asesinan a jefes de policiales en Guerrero

Ola de violencia en Guerrero, asesinan a líderes sociales y emboscan policías

Por Ángel Verduzco | Corresponsal

Chilpancingo, Guerrero.- El estado de Guerrero, México, se sume en una ola de violencia con el asesinato de tres figuras destacadas, así como un sangriento ataque a la policía municipal de Coyuca de Benítez.

– Trágico lunes –

El lunes trágico en Guerrero cobró la vida de tres importantes figuras en el estado: Rigoberto Acosta González, líder del Consejo Regional de la Sierra; Alfredo Alonso López, secretario de Seguridad Pública de Coyuca de Benítez; y Honorio Salinas Caray, director de la Policía Preventiva de ese municipio.

El ataque más devastador se produjo en una emboscada a la Policía Municipal de Coyuca de Benítez, que se encontraba patrullando la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo.

En este atroz suceso, perdieron la vida Alfredo Alonso y Honorio Salinas, junto con once policías, incluyendo a una mujer.

– Víctima silenciosa –

Gabriel Hernández Mendoza, vicefiscal de Investigación, informó sobre el ataque armado en una transmisión informativa en vivo. Reveló la cifra preliminar de víctimas, pero no brindó más detalles sobre los crímenes ocurridos en Chilpancingo, Iguala y Juan R. Escudero.

Además, señaló que ninguno de los mandos policiales había denunciado amenazas previas o situaciones de riesgo ante la Fiscalía General del Estado.

– Asesinato en Chilpancingo –

En Chilpancingo, Rigoberto Acosta González, quien también había sido titular de la Secretaría de Desarrollo Rural en la administración del gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez, fue asesinado afuera de la facultad de la Universidad Autónoma de Guerrero.

El dirigente, además de su rol político, era profesor en la Facultad de Ciencias de la Comunicación y Mercadotecnia.

– Violencia en otros puntos –

El estado no escapó de la violencia en otros puntos. En Iguala, un taxista fue asesinado a balazos, hiriendo a dos mujeres comerciantes.

En Juan R. Escudero, se hallaron tres cuerpos humanos desmembrados en bolsas de plástico negras, cuya identidad permanece desconocida. –sn–