Samuel García reafirma su compromiso con Nuevo León en su segundo informe de gobierno
Dario Garza | Corresponsal
Monterrey, Nuevo León.– El gobernador de Nuevo León, Samuel García, reiteró su determinación de no ceder el estado a la vieja política, prometiendo proteger los intereses del Nuevo León en su segundo informe de gobierno.
En un emotivo segundo informe de gobierno, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, dejó en claro su compromiso inquebrantable con el estado que lidera, asegurando que nunca renunciará a defender los intereses de Nuevo León desde cualquier posición en la que se encuentre, ya sea a nivel local o federal.
Ante una audiencia atenta, García expresó su confianza en su gabinete y en su visión para Nuevo León. Resaltó la importancia de mantener un gobierno transparente y libre de corrupción, protegiendo al estado de influencias perjudiciales y líderes corruptos. García enfatizó la responsabilidad de su administración en mantener la integridad de Nuevo León.
– Saqueo de recursos –
El gobernador subrayó que no permitirá el regreso del «PRIAN,» haciendo referencia a las fuerzas políticas representadas por el PRI y el PAN, que gobernaron previamente Nuevo León. García aseveró que, en el pasado, estos partidos no supieron aprovechar su oportunidad y, en cambio, se dedicaron al saqueo de recursos públicos.
En un discurso contundente, Samuel García se comprometió a no permitir el resurgimiento de la vieja política en Nuevo León, declarando su determinación de salvaguardar lo que se ha construido en el estado. Rechazó la idea de ceder el poder a figuras que representen la corrupción y la mediocridad de la política tradicional.
El gobernador fue enfático en su rechazo a entregar su gobierno o la entidad al gobernador interino nombrado por el Congreso local, José Arturo Salinas Garza. Samuel García desestimó la legitimidad de esta designación, calificándola como «ilegal» y expresando su negativa a permitir que su estado caiga en manos de la «vieja política.»
Samuel García, quien el pasado lunes anunció sus aspiraciones a una candidatura presidencial, concluyó su discurso asegurando que no morderá «esa manzana envenenada» y que no entregará el «Nuevo Nuevo León» a las fuerzas políticas que representa el PRIAN. –sn–

