La ANPEC presentó un informe detallado en el que revela un panorama preocupante que afecta directamente a las familias.
Por Verónica Estrada | Reportera
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) presentó un informe detallado sobre la variación de precios de la canasta básica alimentaria en México, y revela un panorama preocupante que afecta directamente a las familias.
Este estudio abarca 44 productos en los 32 Estados, evidenciando un aumento generalizado en los costos.
Según ANPEC, el precio promedio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) alcanzó $1,795.90, con un incremento del 0.99% en un mes. Guanajuato, Yucatán, y Nayarit encabezaron la lista de Estados con mayores aumentos, con variaciones del 15.09%, 14.78%, y 14.29%, respectivamente. Productos como la cebolla, café soluble y lentejas experimentaron alzas destacadas.
– Inflación alimentaria –
Los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron una variación anual del 5.29%, superando la inflación general. El índice de inflación del último mes, situándose en un 4.32%, rompe con una tendencia a la baja de nueve meses consecutivos reportada por INEGI. Este resultado enciende las alarmas, dejando el semáforo nacional de inflación en luz roja.
La inflación persistente en alimentos afecta el poder adquisitivo de las familias mexicanas, forzándolas a reducir el consumo de proteínas y optar por una alimentación de baja calidad. La población enfrenta una elección entre lo que pueden comprar y no lo que necesitan, llevando a una situación donde se sacrifica la calidad y preferencia de los productos.
– Economía de Guerra –
El aumento generalizado en los precios impulsa una economía de guerra, donde los consumidores mexicanos se ven obligados a sobrevivir cancelando consumos y reduciendo la ingesta de nutrientes. Más del 60% de los consumidores enfrentan la dificultad de adquirir la canasta básica, reflejando una situación crítica que pone a prueba la resiliencia de la sociedad.
El Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), implementado por el gobierno federal, ha resultado derrotado por el flagelo de la inflación alimentaria. Este fracaso deja una tarea pendiente para el gobierno venidero, que deberá diseñar estrategias efectivas y robustas para preservar el poder adquisitivo de la población frente al constante aumento en los precios de los alimentos. –sn–

