Northgate ayuda a conductores particulares y profesionales para que sus desplazamientos en carretera sean más seguros y los vehículos estén preparados para afrontar el periodo invernal
Por Verónica Estrada | Reportera
La bajada de temperaturas y los fenómenos climatológicos adversos influyen directamente en la circulación y obligan al conductor a modificar su conducción a las condiciones del asfalto.
Conducir en invierno tiene un plus de peligrosidad por los diferentes escenarios que pueden aparecer estos días. La lluvia, viento, niebla, hielo o granizo, requieren de una mayor destreza y concentración al volante, y evidencia la relación que hay entre las condiciones de visibilidad durante estos meses y la seguridad vial. Ante situaciones climáticas desfavorables, Northgate Renting Flexible, empresa líder y especialista en el renting flexible de vehículos profesionales y particulares, recuerda las precauciones especiales que hay que tomar antes de salir a la carretera cuando llega el frío y cómo mantener una conducción segura.
Consejos para afrontar una conducción segura durante el invierno
Ajustar la conducción a la carretera. Los meses invernales se convierten en un reto para los conductores, tanto particulares como autónomos o profesionales, que deben ajustar su conducción a las condiciones de la carretera.
Así, se recomienda aumentar la distancia de seguridad para tener mayor margen de parada en caso de frenada repentina, reducir la velocidad y circular en marchas largas si la calzada está deslizante, acelerar de manera suave durante todo el trayecto y llevar las luces siempre encendidas en días de lluvia, niebla o granizo.
Cuando el termómetro desciende a temperaturas muy bajas se aconseja arrancar el vehículo de forma suave; al emprender la marcha se debe usar el acelerador de manera suave y circular con el motor a bajas revoluciones y sin aceleraciones bruscas para que coja temperatura.
Se recomienda a todos los conductores antes de ponerse en marcha, que hagan una revisión de todos los elementos del vehículo para asegurar su buen funcionamiento; como los niveles de líquidos, como el aceite, refrigerante, lavaparabrisas y frenos, los neumáticos, sistemas de alumbrado, filtros, pastillas, discos de frenado o la calefacción. Las bajas temperaturas influyen directamente en la presión de los neumáticos y por eso es fundamental mantenerlos correctamente inflados antes de un desplazamiento.
Minimizar el uso de la calefacción. Es más eficiente permitir que el motor caliente el vehículo de forma natural y no hacerlo nada más meterse en el coche. Ayudaremos, además, a reducir el consumo de combustible. –sn–

