El papel de las aves rapaces en la Sierra Norte de Guadalajara

Estas aves pasaron de ser consideradas como «alimañas», a gozar de la máxima protección legal en la década de los sesenta, mediante una ley que protegía a todas las especies de rapaces, tanto diurnas como nocturnas.

Por Verónica Estrada | Reportera

Este hecho tan importante hay que agradecérselo, principalmente, a la labor de algunos pioneros en el mundo de la conservación como fueron José Antonio Valverde, Francisco Bernis o el mismísimo Félix Rodríguez de la Fuente. Los dos primeros por su papel como investigadores y científicos, y en el caso del «amigo Félix» por su inolvidable labor de divulgación, que ha significado tanto para posteriores generaciones de naturalistas.

De esta manera se reconoció el importantísimo papel que tienen estas aves en la conservación de los ecosistemas, y de la relevancia que tienen para el conjunto de la biodiversidad. El equilibrio en el medio natural depende en gran parte de estas aves, y se puede afirmar que sin ellas proliferarían otras especies generalistas y oportunistas, causando en la mayoría de los casos graves problemas, por ejemplo daños en las comunidades vegetales, cultivos o transmisión de enfermedades.

¿Quién no ha admirado alguna vez el majestuoso vuelo de un ave rapaz? Y en consecuencia, ha podido sentir esa mezcla entre envidia y admiración al observar la capacidad de volar que tienen estas y otras aves. El poderoso batir de sus alas o el planeo sin apenas esfuerzo aprovechando las corrientes térmicas, ambas características no dejan indiferente a la mente humana.

Hay varias maneras de clasificar a las aves rapaces, y esto se puede hacer desde el punto su orden taxonómico, hasta en función de su ecología, ya sea por los hábitats donde viven, por sus requerimientos alimenticios u otras diversas cuestiones de su biología. Aunque habría que partir de una división importante y básica, que es la que distingue entre las especies que principalmente tienen su actividad de día, y las que la tienen por la noche.

Otra división generalista de rapaces sería la que diferencia las aves rapaces que necesitan de cazar a sus presas para comer, de las que se alimentan de animales muertos, también llamadas carroñeras o necrófagas.

Pero si se trata de facilitar su entendimiento, la mejor forma puede que sea el agruparlas por los ecosistemas donde se pueden encontrar. Así de esta manera se puede decir que hay rapaces rupícolas, forestales, esteparias, etc. Aunque en este caso no se trate de una ciencia exacta y las aves a veces se adaptan y modifican sus hábitos en función de sus necesidades, teniendo como primer objetivo la supervivencia. –sn–