En Ivalgas se piensa que la calefacción ayuda al día a día, consiguiendo un estado de equilibrio y satisfacción en el interior de los hogares, alcanzando una mejora y bienestar en las familias
Por Verónica Estrada | Reportera
Gracias a los sistemas de calefacción, las personas pueden continuar con sus vidas con total confortabilidad durante esos meses en los que el frío y la humedad se adueñan de los hogares de la peor forma posible.
Las calderas de calefacción hacen que se pueda disfrutar del agua caliente pertinente y del calor hogareño.
Hoy en día, en zonas donde se sufren las consecuencias de duros inviernos, la necesidad de la instalación de calefacción, es vital.
La calefacción más usual es de gas, se ha convertido en un complemento obligatorio como tener lavadero, cocina o incluso agua caliente. El confort e incluso para la salud, significan razones suficientes para disfrutar de ella.
Vivir, o mejor dicho, sobrevivir sin ella, supone hacer frente a situaciones realmente complicadas para quienes no están acostumbrados a vivir sin el calor adecuado.
¿Un día de invierno sin calefacción? Esa sensación que se mete dentro del cuerpo con la que cuesta realizar cualquier movimiento, la dificultad de poder respirar, los dolores internos que se notan en todo el cuerpo. Salir de la cobija al amanecer y tener que tomar una ducha con agua fría. Solo de pensarlo, el bello empieza a erizarse por momentos.
¿Qué tipo de calefacción es la mejor?
Al momento de elegir cuál es el modelo de calefacción que más se adecúe a un hogar, es importante fijarse en el tipo de combustible del que se dispone, su consumo y comodidad, para así, elegir el más adecuado, pero también el precio, ya que puede decantar la balanza para un sistema u otro.
Calefacción de gas (gas natural)
Es la más habitual, ya que casi en todos sitios existen canalizaciones de gas natural. Al poder beneficiarse de dicho combustible, se encuentra una serie de ventajas en comparación con otras calefacciones, por ejemplo:
Es una calefacción limpia, se evitan malos olores.
El precio del gas es relativamente barato y tiende a ligeras alteraciones a lo largo del año.
El coste de la instalación no es elevado en comparación con otros sistemas.
Calefacción de gasoil
Es la sustituta a la calefacción de gas natural, gracias a que el precio de su instalación se asimila bastante a ella.
El precio del combustible es también parecido al del gas, pero tiene muchas más variaciones, debido a su cotización, falta o demanda.
El gasoil ensucia más y ocupa más espacio, ya que lleva un depósito y la caldera es de pie.
Calefacción eléctrica
Es la más limpia de todas, su instalación al ser eléctrica no lleva tubos de evacuación de gases para su combustión. –sn–

