Atesanías de obsidiana

Artesanías dan identidad al estado de México

El IIFAEM Impulsa el Arte Popular Mexiquense con la Comercialización de Lapidaria y Cantera

Mireya Estrada | Corresponsal

El Instituto de Investigación y Fomento de las Artesanías del Estado de México (IIFAEM) se destaca en su compromiso con el arte popular, ofreciendo apoyo a maestras y maestros artesanos a través de la comercialización de piezas de lapidaria y cantera.

Este impulso contribuye a preservar y difundir las 13 ramas artesanales que enriquecen la identidad cultural del Estado de México.

– Cantera Mexiquense –

La lapidaria y cantera, componentes esenciales de la rica tradición artesanal del estado, representan la herencia histórica y cultural transmitida por generaciones.

Estas artes se manifiestan en ingeniosas piezas utilitarias, ornamentales y arquitectónicas que reflejan la destreza y creatividad de los artesanos mexiquenses.

– Contribución de artesanos –

Actualmente, el IIFAEM respalda a 2,483 personas registradas como artesanos, de las cuales 592 son mujeres y 1,891 son hombres.

Los principales talleres se encuentran en municipios como Acambay, Aculco, Chimalhuacán, Nezahualcóyotl, Otumba, San Martín de las Pirámides, Teotihuacán y Toluca, donde la lapidaria y la cantera cobran vida a través de habilidosas manos.

– Piedras Preciosas –

Las artesanas y artesanos, con destreza y utilizando herramientas tradicionales como martillos, cortafríos y cinceles, dan forma a piedras preciosas y semipreciosas como obsidiana, ágata, ópalo, amatista, venturina, malaquita, jade y ónix.

El resultado de su labor se traduce en diversas creaciones, desde collares y anillos hasta máscaras teotihuacanas y piezas para masajes.

– Arte en Cantera –

El arte de la cantera se manifiesta en la creación de relieves a la piedra mediante técnicas de labrado y cincelado. Entre las destacadas piezas se encuentran fuentes, pilas para agua, cruces, esculturas y pilares. La cantera, moldeada con maestría, se convierte en una expresión artística que perdura en el tiempo.

La cantera volcánica preserva utensilios de cocina prehispánica como el molcajete y el metate, utilizados por cocineras tradicionales para moler especias y enriquecer la gastronomía con sabores auténticos. –sn–