Claudia Sheinbaum Pardo ha vuelto a poner sobre la mesa un tema crucial en la política nacional: la seguridad y la responsabilidad de los gobiernos estatales.
Por José Víctor Rodríguez Nájera
La candidata a la Presidencia de la República por la coalición “Sigamos Haciendo Historia”, Claudia Sheinbaum Pardo, ha vuelto a poner sobre la mesa un tema crucial en la política nacional: la seguridad y la responsabilidad de los gobiernos estatales en este ámbito. En una reciente declaración, Sheinbaum resaltó la importancia de que cada gobernador asuma la responsabilidad de atender los índices de inseguridad en sus entidades, tal como lo hizo ella durante su gestión al frente de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El caso específico que ha motivado estas declaraciones es el lamentable asesinato de la candidata por Morena a la alcaldía de Celaya, Gisela Gaytán, en circunstancias que aún deben aclararse por parte de las autoridades de Guanajuato, dirigida por Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, así como las autoridades del Instituto Electoral local. Sheinbaum ha solicitado que se explique lo sucedido y ha subrayado que la seguridad en cada estado es responsabilidad de las administraciones locales.
En este sentido, Sheinbaum Pardo ha enfatizado la importancia de una estrecha coordinación entre los estados; el gobierno federal y la Secretaría de Gobernación (Segob), que dirige Luisa María Alcalde Luján, para garantizar el desarrollo de la jornada electoral, señalando que esta será una prioridad en su administración.
Pero llama la atención una declaración emitida por el Grupo Integral de Derechos Humanos (GIDH) ‘Lex-magister’, que dirige Jesús Rey Fierro Hernández, quien demandó a la titular de la Segob en enero pasado, proteger a los aspirantes a cargos públicos, entre ellas, las tres personas que aspiran llegar a la Presidencia de la República.
El doctor en derecho puso énfasis sobre la inseguridad en entidades como Guanajuato, Aguascalientes, Chihuahua, Jalisco y Querétaro, donde de manera casual gobierna la oposición, lugares donde el crimen organizado ha manifestado una presencia más violenta en todo el territorio nacional.
Este tema será, sin duda alguna, motivo de discusión en el próximo debate que organiza el Instituto Nacional Electoral (INE), que se realizará el próximo domingo; pero, aunque los temas fueron acotados en salud, educación; transparencia, combate a la corrupción; así como la no discriminación, grupos vulnerables y violencia contra las mujeres; la seguridad será el centro de la discusión entre ellos.
Pero, la pregunta que no resolvió Sheinbaum Pardo y que dejó en el aire es, ¿cómo llegamos a este momento de extrema violencia? La respuesta es simple; en diciembre de 2006, Felipe Calderón Hinojosa, como Presidente de la República en turno, ordenó el despliegue del Ejército mexicano a la zona de “Tierra Caliente”, Michoacán, azotada en ese entonces por el cártel de la “Familia Michoacana”, que ya mostraba un nivel de violencia extremo contra sus víctimas.
Este operativo conjunto marcó el inicio de la llamada “Guerra contra el Narcotráfico” que emprendió contra los grupos criminales del país. En aquellos años iniciaba una disputa territorial entre bandas rivales. Hoy, tenemos a la vista el producto de esta herencia, que el presidente López Obrador ha querido destruir desde la raíz; y aquí es donde justo la declaración de Sheinbaum Pardo toma relevancia: “la coordinación en seguridad será prioridad en mi administración”.
* Periodista mexicano | @JoseVictor_Rdz | Premio Nacional de Derechos Humanos 2017
- Columna anterior: A 30 años del asesinato de Luis Donaldo Colosio
Publicada de manera original en el diario ContraRéplica


¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.
También, te invitamos a que te sumes a nuestro canal de información en tiempo real a través de Telegram.

