El e-commerce no es una tendencia, es una necesidad estratégica para mantener la competitividad en el mercado.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El comercio electrónico ha revolucionado el panorama comercial, transformando no solo la forma en que los consumidores compran, sino también la manera en que las empresas adquieren productos y servicios. Sin embargo, a muchas organizaciones aún les cuesta evolucionar sus formas de trabajo tradicionales, lo cual termina frenando su potencial para una transformación digital exitosa.
Un estudio de Deloitte titulado 2024 Manufacturing Industry Outlook, elaborado por Deloitte Insight, señala que se continuarán adoptando nuevas tecnologías y la transformación digital probablemente será importante para los fabricantes a la par que buscan formas de aprovechar los escenarios que se les presentan.
"Actualmente, existen dos tipos principales de e-commerce: según el perfil comercial, en los que se distinguen: de negocio a negocio (B2B), de negocio a consumidor (B2C), de consumidor a negocio (C2B) y de consumidor a consumidor (C2C). Y según el modelo de negocio, destacan la tienda con productos propios, el dropshipping, de afiliación, de membresía, marketplace y de servicios. Ambas formas de e-commerce ofrecen una serie de beneficios que es importante que las empresas, sobre todo las manufactureras y de distribución, empiecen a aprovechar", señala Patricio Pescio, CEO, Quilsoft.
Las ventajas del e-commerce para las empresas manufactureras y distribuidoras son numerosas:
Para las manufactureras:
- Potencia la personalización y la venta cruzada.
- Optimiza el servicio y la eficiencia.
- Facilita el autoservicio donde las ventas se convierten en meramente una operación transaccional, pudiendo dedicar el valioso tiempo del equipo de ventas exclusivamente a la generación de nuevas cuentas.
- Mejora atención al cliente
- Trae información en tiempo real de lo que sucede en el cliente.
Para las distribuidoras:
- Ganar visibilidad online y competir con los marketplace.
- Crear una experiencia de compra perfecta para el consumidor.
- Obtener un rápido retorno de la inversión (ROI).
- Ampliar su alcance a nuevos mercados.
- Reducir los costes operativos.
Además, el estudio de la consultora señala que los fabricantes anticipan que el metaverso industrial podría conducir a un aumento del 12% en la productividad laboral, lo que podría ayudar a abordar la actual escasez de mano de obra.
"Contar con un e-commerce es cada vez más importante para todo tipo de empresas. Más allá de ser una opción conveniente, el e-commerce se ha convertido en una necesidad estratégica para mantener la competitividad en un mercado cada vez más digitalizado y exigente.
Aquellas empresas que no adopten esta tendencia corren el riesgo de quedar rezagadas y perder oportunidades de crecimiento y expansión. El e-commerce permite a las empresas adaptarse a las nuevas necesidades de los consumidores y competir en un mercado globalizado", destacó Pescio. –sn–

