La farmacia La Boticaria soluciona el abandono de los tratamientos médicos
Por Verónica Estrada | Reportera
La Boticaria, en el barrio de Las Tablas de la ciudad de Madrid, es un nuevo modelo de farmacia con dos características que la hacen única en España:
Combina un espacio de más de 1.000 m² repletos de productos de salud.
Puede ordenar y entregar los medicamentos a sus pacientes gracias al sistema SPD dentro de la Comunidad de Madrid, mejorando el seguimiento de la medicación.
Una de las farmacias más grandes de España
La meta de La Boticaria es que cualquier persona encuentre en el mismo lugar todos los productos que necesita para cuidarse. Cada día existe un abanico más amplio de opciones para cuidar la salud, por lo que se requieren grandes espacios repletos de referencias y novedades. Normalmente, las farmacias tradicionales ocupan espacios pequeños y las visitamos para comprar los medicamentos de la receta electrónica y poco más.
Aparte, la persona que visita una farmacia no puede explorarla libremente sin encontrar la atención del personal de la farmacia, por lo que muchas compras de salud se hacen en hipermercados, perfumerías o parafarmacias, ya sean online u offline, que aportan más privacidad.
En La Boticaria, ofrecen dos experiencias: la de recorrer los pasillos y comprar lo que cada persona necesite sin asesoramiento, y la de pedir ayuda al personal de farmacia para resolver dudas.
Esta ayuda, por cierto, no es la misma que se encuentra en cualquier otro establecimiento. Aquí procede de farmacéuticos y farmacéuticas especializados en las distintas categorías de productos: dermocosmética, bebé y mamá, higiene capilar, nutrición, dietética, higiene íntima, salud sexual, ortopedia, infantil, higiene bucal, etc.
Sin ir más lejos, la titular de la farmacia, Carmen Desmonts Salazar, es experta en ortopedia.
SPD como forma de mejorar la adherencia a los tratamientos
Según la OMS, en España, 1 de cada 2 enfermos crónicos no sigue las recomendaciones de su médico. Estos datos nos hablan de que hay una brecha en la comunicación médico-paciente, que deriva en olvidos de las tomas, confusión entre pastillas, interacciones entre medicamentos y la propia automedicación. Tal y como indica el V Estudio de Salud y Estilo de Vida de Aegon, en España se automedica el 26 % de la población, con los problemas de salud que esto puede ocasionar. –sn–

