Las razas braquicéfalas -tipo pug, Boston terrier y bulldog inglés- responden a la mercadología, se han diseñado “a gusto humano”, agrega
Por Martín García | Reportero
Los perros ayudan a nuestra salud física y emocional sin importar si son de raza pura o mestizos; la muestra más reciente se tuvo durante la pandemia. Por ello, la académica de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM, Ylenia Márquez Peña, sugiere a quienes decidieron adquirir un perro, reconsiderarlo y ver la adopción como su primera opción.
Para favorecer esta práctica, hay que acabar con mitos, por ejemplo que los animales de raza pura pueden ser más inteligentes. No es así, los mestizos lo son, igual que cualquier raza, asegura.
Además, adoptar proporciona “un plus”: la satisfacción de retirar a un animal de la calle y ofrecerle un hogar, subraya la universitaria con motivo del Día Mundial del Perro, que se celebra el 21 de julio.
Medicina Veterinaria
La especialista en Medicina Veterinaria y Cirugía para Pequeñas Especies explica que la adquisición de determinadas razas está asociada a la estética, a satisfacer el “gusto humano”, lo que ha generado un boom en la comercialización de las braquicéfalas -tipo pug, los Boston terrier y el bulldog inglés-, pero presentan malformaciones y pueden vivir enfermos toda su vida.
“Se han diseñado con cabeza y ojos grandes, nariz pequeña, parecidas a la fisonomía de un bebé. Son características que llamamos pedomórficas, que nos hacen enternecer, pero que se han explotado desde la mercadología para crear y promoverlas”, precisa.
Suelen tener malformaciones cardiovasculares, de las vías respiratorias, en la base del cráneo o el sistema nervioso, así como alteraciones en la piel. Estamos creando ejemplares enfermos a partir del nacimiento y que a lo largo de su vida tienen demasiado sufrimiento, remarca.
Servicios veterinarios
La experta de la UNAM comenta que quienes los adquieren generalmente no saben de las complicaciones que enfrentarán y les demandarán gastar en servicios veterinarios de manera recurrente. “Tendrán un paciente enfermo de por vida, no es normal que respiren así, que no puedan enfrentar temperaturas cálidas o que con el frío son de los primeros en enfermar”.
Por ello recomienda que si se va a integrar un perro a un hogar -ya sea mestizo o de raza pura- se tenga una asesoría previa con un médico veterinario, quien ayude a analizar cuál es la mejor opción dependiendo, por ejemplo, del lugar en donde se vive -departamento o casa-, si los futuros dueños trabajan demasiadas horas al día. Incluso, los puede dirigir con asociaciones que otorgan en adopción.
Ser un tutor responsable implica saber qué es una posesión así, y debe analizarse bien antes que ceder a un golpe emocional de ternura, reitera. –sn–

