Protesta y lluvia de huevos en la inauguración de la 18ª Legislatura de Quintana Roo

Ciudadanos enardecidos arremetieron contra diputados locales por supuestos actos de corrupción en torno al caso ‘9N’

Mauricio Ortega | Corresponsal

En medio de una inusual protesta, la 18ª Legislatura de Quintana Roo inició sus labores bajo un clima de tensión y descontento social. El primer día de sesiones se vio empañado por una manifestación en la que ciudadanos lanzaron huevos podridos a los diputados que ingresaban al Palacio Legislativo.

La sesión solemne, que tenía como objetivo la instalación de la nueva Legislatura, se convirtió en un escenario de reclamos por presuntos actos de corrupción. Los manifestantes se concentraron a las afueras del Congreso desde temprana hora para expresar su descontento con el manejo del caso ‘9N’.

El caso ‘9N’ refiere a un episodio de represión policial ocurrido el 9 de noviembre de 2020, cuando manifestantes que protestaban contra la violencia feminicida fueron brutalmente dispersados. Aquel acto dejó una marca imborrable en la memoria colectiva de Quintana Roo.

Indignación ciudadana

El Congreso fue fuertemente resguardado por elementos de la Policía Estatal, quienes intentaron contener la manifestación. Sin embargo, la multitud logró acercarse a los diputados, lanzándoles huevos podridos y recriminándoles su presunta complicidad en la corrupción.

Pese a la confrontación, los diputados lograron ingresar al recinto legislativo, donde la sesión se realizó a puerta cerrada. Afuera, los gritos de los inconformes resonaron como un eco de la creciente indignación social.

Durante la sesión, los legisladores abordaron temas de orden interno, sin hacer referencia directa a la manifestación que se desarrollaba en el exterior. Sin embargo, la tensión que se vivió marcó el inicio de una Legislatura que enfrenta un fuerte rechazo social.

La respuesta policial y el control de daños

El dispositivo de seguridad desplegado por la Policía Estatal no logró impedir que los manifestantes confrontaran verbalmente a los diputados. La protesta, aunque pacífica en su mayoría, evidenció la falta de confianza en las instituciones por parte de la ciudadanía.

Los manifestantes exigieron justicia para las víctimas de la represión del 9N y pidieron la destitución de los funcionarios involucrados en los actos de corrupción. El lanzamiento de huevos podridos simbolizó el rechazo y la desconfianza hacia la nueva Legislatura.

El inicio turbulento de la 18ª Legislatura de Quintana Roo ha generado un clima de incertidumbre en torno a su capacidad para atender las demandas sociales. El incidente de este martes ha dejado en claro que la ciudadanía no está dispuesta a olvidar los agravios del pasado. –sn–