Cada vez más turistas son conscientes del impacto de sus viajes, y busca opciones más sostenibles
Por Deyanira Vázquez | Reportera
En un mundo en constante cambio y cada vez más consciente de la importancia de la sostenibilidad, el turismo enfrenta uno de sus mayores desafíos: reducir la huella de carbono y su impacto en el medio ambiente y las comunidades locales.
Las emisiones de CO2 generadas por el turismo, que incluyen el transporte y la estancia en alojamientos, entre otras actividades y servicios, representan un porcentaje significativo de las emisiones globales.
Para abordar este desafío, Bes Travel con la colaboración del Consell Insular de Ibiza pone a disposición de visitantes y empresas turísticas, desde 2022, una plataforma digital y gratuita que presta especial atención a promover el conocimiento sobre la huella de carbono y su impacto, a través de distintos contenidos y una herramienta digital que permite, a ciudadanos y organizaciones, calcular online las emisiones generadas durante el viaje y actividad turística por el impacto de los desplazamientos, el alojamiento, el consumo de energía y la alimentación.
Viajeros de todo el mundo
Todo y que cada vez son más los viajeros de todo el mundo y los países comprometidos con la Agenda de desarrollo sostenible, liderando iniciativas e infraestructuras verdes para la reducción de emisiones, el turismo sigue siendo en la actualidad responsable de aproximadamente el 8% de las emisiones globales de CO2 (según datos B.E.G), una cifra que continúa en aumento con la creciente demanda de viajes, muy especialmente, internacionales y la expansión de infraestructuras turísticas.
Desde vuelos de larga distancia hasta el consumo energético en hoteles y establecimientos turísticos o el incremento en la movilidad y el uso de combustible fósil, son retos que con urgencia deben afrontar los destinos turísticos y, muy especialmente los insulares como Ibiza y el conjunto de las Islas Baleares, por su especial vulnerabilidad a los efectos del cambio climático y el impacto de un turismo masificado.
También cabe destacar que las empresas del sector están bajo una creciente presión para reducir su impacto ambiental, no solo para cumplir con las normativas gubernamentales europeas, nacionales y autonómicas cada vez más estrictas, sino también para satisfacer la demanda de los viajeros que cada vez más demandan opciones de viaje más ecológicas y respetuosas con el medio ambiente. –sn–

