Narcobloqueos en la Durango-Mazatlán paralizan la región

SN Redacción

La violencia continúa afectando a los habitantes de Durango y Sinaloa, donde los narcobloqueos persisten por tercer día consecutivo. Según testimonios de pobladores, los criminales han secuestrado unidades de transporte de carga y les han prendido fuego, afectando gravemente las carreteras.

La súper carretera Durango-Mazatlán se mantiene bloqueada en ambos sentidos, mientras que la carretera libre también ha presentado problemas similares. Los narcobloqueos han sembrado el caos y generado un clima de miedo e incertidumbre en la región.

La Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) confirmó el cierre en el kilómetro 216 debido a la quema de un tractocamión. Los usuarios reportaron que en localidades como Concordia, Malpica y Mesillas en Durango, las carreteras están bloqueadas con tráileres atravesados e incendiados.

Carreteras bajo fuego

Un testigo relató que las balaceras en la zona de Palmito y Concordia, Sinaloa, han durado tres días. «Si tienen bajada para Mazatlán, que no vayan a tomar la carretera, está todo bloqueado», advirtió un poblador.

Los habitantes de la región viven con temor constante debido a la inseguridad. «Estamos con el Jesús en la boca, tenemos familiares allá y no podemos ir por ellos», expresó una persona, refiriéndose a la situación en Palmito y Concordia. Relató que las balaceras comenzaron a las seis de la mañana y se extendieron hasta el mediodía.

A pesar de los riesgos, las autoridades locales no han emitido un comunicado oficial. Sin embargo, los operativos de la Guardia Nacional, Sedena y policías estatales y municipales buscan controlar la situación en la zona afectada.

Narcobloqueos en Sinaloa y Durango

Aunque Palmito y Concordia pertenecen al estado de Sinaloa, la ola de narcobloqueos se ha extendido hacia Durango. Las acciones criminales han generado preocupación entre los habitantes de ambas entidades, quienes temen por su seguridad al no poder circular libremente por las carreteras.

A lo largo de la carretera Durango-Mazatlán, el fuego y los bloqueos han paralizado el tránsito, dejando varados a cientos de automovilistas y transportistas. Las autoridades intentan recuperar el control de la región, pero los pobladores advierten que los enfrentamientos entre grupos criminales no han cesado.

En su cuenta oficial, la CAPUFE informó sobre el cierre del tramo afectado, pidiendo a los usuarios evitar la zona. Mientras tanto, en redes sociales, varios conductores compartieron imágenes de los vehículos incendiados y de las largas filas de autos que esperan el desbloqueo de las vías.

Cierre de la súper carretera

Un habitante de la región describió la situación como «fellísima». «No vayan a bajar, la carretera está tremenda, están quemando vehículos y no dejan pasar a nadie», advirtió. Los testimonios revelan la grave situación de inseguridad que se vive en las carreteras del norte del país.

xA pesar de que las autoridades no han emitido un comunicado oficial, se sabe que los operativos de la Guardia Nacional y otras fuerzas de seguridad están en marcha. Las fuerzas armadas buscan asegurar las principales vías de comunicación y detener el avance de los grupos criminales.

Los habitantes, sin embargo, siguen viviendo en medio del miedo. Las balaceras y bloqueos han generado un clima de pánico entre quienes dependen de estas carreteras para trasladarse. «No hemos visto a las autoridades hacer mucho, y la situación empeora», comentó un testigo.

Bloqueos afectan el tránsito comercial

La carretera Durango-Mazatlán es una de las principales vías comerciales del norte del país. El bloqueo de esta arteria ha generado pérdidas económicas para transportistas y comerciantes que no han podido llevar sus productos a destino.

Además, la incertidumbre sobre cuándo terminarán los enfrentamientos añade presión a la ya de por sí tensa situación. Los transportistas han pedido mayor presencia de las fuerzas de seguridad, pero el control de las vías sigue en manos de los grupos delictivos.

A lo largo de los tres días de narcobloqueos, los testimonios de los habitantes revelan una situación crítica. Las carreteras continúan incendiadas y bloqueadas, sin señales de que los enfrentamientos vayan a cesar pronto. Los habitantes de Durango y Sinaloa viven con miedo a que la violencia llegue hasta sus comunidades. –sn–