El estrés es un mal que afecta a una gran parte de la población mundial, y en la búsqueda de métodos para reducirlo, los masajes han surgido como una opción cada vez más popular
Por Deyanira Vázquez | Reportera
Existen diversas técnicas de masaje diseñadas específicamente para aliviar la tensión acumulada, promover la relajación y mejorar el bienestar general.
Este texto explora algunos de los masajes más solicitados y sus beneficios reconocidos por su eficacia en la reducción del estrés:
Masaje sueco: relajación y alivio muscular
El masaje sueco es una de las técnicas más comunes y populares en todo el mundo, especialmente en Occidente. Este tipo de masaje se caracteriza por la aplicación de movimientos largos y fluidos, combinados con amasamientos y fricciones suaves.
La finalidad principal es mejorar la circulación sanguínea, relajar los músculos y liberar la tensión acumulada.
Una sesión de masaje sueco suele comenzar con movimientos ligeros para preparar los músculos y luego se aplican técnicas más profundas, como el amasado y la fricción, para aliviar la rigidez muscular.
Este tipo de masaje es ideal para personas que buscan una relajación completa y una reducción significativa del estrés.
Masaje de tejido profundo: liberando tensión crónica
El masaje de tejido profundo es una técnica que se centra en las capas más profundas de los músculos y los tejidos conectivos. A diferencia del masaje sueco, que se caracteriza por ser suave y relajante, el masaje de tejido profundo es más intenso y puede resultar incómodo para algunas personas debido a la presión aplicada.
Este tipo de masaje es especialmente beneficioso para aquellos que sufren de tensión muscular crónica o puntos gatillo, que son áreas de los músculos que se mantienen contraídas y dolorosas.
Al trabajar en estas áreas, el terapeuta puede liberar la tensión acumulada y mejorar la circulación en los músculos afectados, lo que conduce a una reducción del dolor y el estrés. –sn–

