A pocos días de la sentencia final, el gobierno estadounidense solicita una condena de por vida para el ex secretario de Seguridad Pública.
SN Redacción
El gobierno de Estados Unidos ha formalizado su petición de que Genaro García Luna, ex titular de la Secretaría de Seguridad Pública durante la administración de Felipe Calderón, sea condenado a cadena perpetua. En una carta enviada al juez Brian Cogan, los fiscales federales argumentaron que la gravedad de los delitos cometidos por García Luna amerita la pena máxima.
El documento entregado al juez subraya la «magnitud de los crímenes» que se le imputan. Los fiscales detallaron cómo el exfuncionario mexicano aceptó sobornos millonarios provenientes de organizaciones del narcotráfico, lo que permitió una amplia operación del crimen organizado.
El juicio ha expuesto las relaciones de García Luna con diversos grupos criminales. Según los fiscales, el acusado usó su posición de poder para enriquecerse mientras permitía que las redes de narcotráfico florecieran en ambos lados de la frontera. Esta conducta, sostienen, resultó en la muerte de miles de personas.
Sobornos y traición al pueblo
Las pruebas presentadas han revelado que García Luna promovió una conspiración de dimensiones colosales. Los fiscales señalaron que las consecuencias de sus actos fueron devastadoras tanto en México como en Estados Unidos.
El pedido de cadena perpetua llega a pocos días de la audiencia en la que se dictará sentencia. Según el calendario judicial, el juez Brian Cogan emitirá su decisión el próximo 9 de octubre. En ese momento, el destino del exfuncionario mexicano quedará sellado.
Este juicio ha capturado la atención de ambos países, pues se ha presentado como un caso emblemático en la lucha contra la corrupción y el narcotráfico. La sentencia de García Luna podría enviar un mensaje contundente a otros funcionarios implicados en crímenes similares.
El poder al servicio del crimen
La carta de los fiscales no deja espacio a dudas: García Luna habría traicionado la confianza de su país al poner el poder del Estado al servicio del narcotráfico. Al aceptar sobornos, promovió la expansión de cárteles y propició la violencia que sigue afectando a México y Estados Unidos.
La fiscalía argumentó que García Luna usó su cargo para proteger a los líderes de estas organizaciones. Durante años, su cooperación con los cárteles facilitó el flujo de drogas hacia el norte, alimentando una crisis de salud pública y de seguridad.
El proceso contra García Luna es visto por muchos como una prueba crucial para la justicia en México. El hecho de que un alto funcionario sea procesado en el extranjero por delitos tan graves subraya la debilidad de las instituciones mexicanas para llevar a cabo juicios imparciales.
Un juicio decisivo para la justicia en México
El gobierno de Estados Unidos ha mostrado su compromiso en llevar a García Luna ante la justicia, dejando en claro que no se tolerarán los crímenes de esta magnitud, independientemente de la posición de poder que haya ostentado el acusado.
La carta dirigida al juez Brian Cogan detalla cómo García Luna conspiró activamente para facilitar el tráfico de drogas. Los fiscales indicaron que su complicidad permitió la operación de cárteles responsables de una cadena de violencia que afectó a miles de ciudadanos, tanto mexicanos como estadounidenses.
Los sobornos recibidos por García Luna no solo le permitieron acumular una inmensa fortuna, sino también sembrar el caos en la región. La muerte de ciudadanos en ambos lados de la frontera es, según los fiscales, un resultado directo de sus decisiones. –sn–

