Quince barcos de pesca ribereña resultaron afectados en la Bahía de Santa Lucía tras el paso del fenómeno natural.
Por Ángel Verduzco | Corresponsal
El huracán John dejó graves afectaciones en la costa de Guerrero, particularmente en Acapulco, donde al menos 15 embarcaciones menores resultaron anegadas. De estas, cinco se hundieron por completo en las profundidades de la Bahía de Santa Lucía.
Durante las primeras horas del día, los pescadores locales intentaron rescatar lo que pudieron de sus embarcaciones. Las otras 10 naves permanecían parcialmente sumergidas, aún visibles en algunas zonas de la bahía.
El presidente de la Cooperativa del Paseo del Pescador, Alejandro Martínez Sidney, confirmó la gravedad de la situación. Además de presidir esta cooperativa, Martínez Sidney es dirigente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo en Acapulco, lo que le permitió evaluar el impacto económico en la región.
Pérdidas para los pescadores
El líder pesquero explicó que las embarcaciones afectadas estaban dedicadas a la pesca ribereña. En su mayoría, estas pequeñas naves contaban con motores fuera de borda y eran el sustento de muchas familias locales.
Los pescadores afectados han trabajado intensamente durante la mañana para intentar rescatar sus embarcaciones. De las 15 naves dañadas, 10 permanecían parcialmente a flote, lo que ha dado esperanza a los propietarios de recuperar parte de sus herramientas de trabajo.
Sin embargo, el panorama no es alentador para los dueños de las otras cinco embarcaciones, que se hundieron por completo. Estos pescadores deberán esperar a que las autoridades apoyen en las labores de recuperación en el fondo de la bahía.
Apoyo solicitado a la Marina
Ante la magnitud del daño, Alejandro Martínez Sidney hizo un llamado en nombre de la cooperativa para que las autoridades intervengan. Solicitó la ayuda de la Secretaría de Marina Armada de México y la Capitanía de Puerto, con el fin de que los pescadores puedan rescatar sus embarcaciones.
La ayuda esperada incluiría maquinaria especializada para extraer las naves hundidas y evitar que las pérdidas económicas se agraven. Hasta el momento, los pescadores han trabajado por su cuenta, pero la falta de equipo adecuado ha dificultado el avance.
Martínez Sidney confirmó que, afortunadamente, no se ha reportado el hundimiento de yates de pesca o paseo en la bahía. A pesar del mal tiempo, la mayoría de las embarcaciones de recreo han recibido apoyo para labores de achique.
El personal encargado ha trabajado arduamente para extraer el agua de los cuartos de máquinas, utilizando bombas hidráulicas y cubetas. Este esfuerzo ha evitado que los yates sufrieran daños mayores durante el paso del huracán. –sn–

