Revelan nuevos documentos sobre el caso de ‘Kiki’ Camarena, implican a Manuel Bartlett Díaz

A 39 años del asesinato del agente de la DEA, documentos desclasificados alimentan sospechas de complicidad

SN Redacción

El caso de Enrique ‘Kiki’ Camarena, agente encubierto de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, sigue siendo uno de los episodios más oscuros y emblemáticos en la historia del crimen organizado en México. Secuestrado, torturado y asesinado en febrero de 1985 en Jalisco, su homicidio desató una de las más grandes presiones diplomáticas de Washington sobre el Gobierno mexicano.

Después de dos días de interrogatorios y golpizas, Camarena fue asesinado por miembros del Cártel de Guadalajara. Según los informes, su muerte fue causada por un traumatismo craneoencefálico tras recibir un golpe en la cabeza con un tubo de metal. Su asesinato provocó la caída de la cúpula del grupo criminal, al mismo tiempo que llevó las relaciones bilaterales México-EEUU a tensiones sin precedentes.

A 39 años del asesinato de Camarena, un documento desclasificado del gobierno estadounidense arroja nueva luz sobre posibles vínculos entre el crimen y altos funcionarios mexicanos, incluyendo a Manuel Bartlett Díaz, quien en 1985 era secretario de Gobernación. El documento fue obtenido por la antropóloga Ieva Jusionyte y los periodistas Juan Alberto Cedillo e Ioan Grillo, tras dos años de solicitudes de información.

Sospechas sobre Bartlett

El memorándum, enviado desde la Embajada de Estados Unidos en México al director del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en marzo de 1986, señala “fuertes sospechas” de que Bartlett Díaz podría haber brindado protección a narcotraficantes. A pesar de estar redactado parcialmente, el documento sugiere que estas actividades “beneficiaron a los principales líderes del gobierno mexicano”.

El informe también menciona el testimonio de una fuente confidencial, posiblemente un funcionario mexicano, que tenía especulaciones sobre Bartlett. Sin embargo, gran parte de esta información permanece censurada, incluyendo detalles que podrían poner en riesgo la vida del informante, quien colaboró con agentes estadounidenses. –sn–