García Luna solicita clemencia al juez Cogan

Horas antes de su sentencia, el exsecretario de Seguridad pide volver con su familia y cuestiona al actual gobierno

SN Redacción

El exsecretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, presentó una carta al juez Brian Cogan, solicitando clemencia antes de que se le dicte sentencia por sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. García Luna negó cualquier colaboración con el crimen organizado durante su mandato y pidió al juez que le permita reunirse con su familia, alegando que su encarcelamiento ha sido en condiciones de aislamiento extremo.

En su misiva, el exfuncionario aseguró que las acusaciones en su contra son infundadas y que su estilo de vida nunca fue ostentoso. "Es fuera de realidad que se me acuse de tener nexos con el narcotráfico, cuando mi vida estuvo sujeta a estrictos controles de seguridad", escribió García Luna, intentando distanciarse de las imputaciones que lo vinculan a la protección de cárteles.

García Luna relató en su carta que ha vivido en condiciones duras de aislamiento desde su detención, lo que ha afectado su bienestar emocional y su capacidad para defenderse adecuadamente. También aseguró que nunca trabajó con criminales y que las acusaciones han distorsionado la realidad de sus acciones como servidor público.

Aislamiento extremo

En su petición de clemencia, pidió al juez Cogan que considere su historia como funcionario de seguridad y le permita volver a casa con su familia cuanto antes. "Nunca he llevado una vida de lujo ni he estado involucrado con el crimen", reiteró.

Además de defenderse de los cargos, García Luna utilizó la carta para hacer una dura crítica al actual gobierno de México, que ya no está encabezado por Andrés Manuel López Obrador. En sus palabras, el país atraviesa una "gran convulsión", donde el poder judicial ha sido "desmantelado" y se ha iniciado una campaña de persecución política contra aquellos que, según él, combatieron a "los aliados políticos vinculados al narcotráfico".

En su carta, García Luna argumentó que las reformas recientes en el país han erosionado la democracia y amenazado las libertades individuales, lo que, según su visión, representa un peligro para el Estado de derecho. "México se está alejando de la democracia y se están coartando las libertades", afirmó en referencia a las medidas que, según él, están afectando la independencia del poder judicial.

Tensión en las relaciones

El exfuncionario también mencionó una supuesta pausa en las relaciones entre Estados Unidos y México, alegando que esto pone en riesgo la cooperación binacional en temas de seguridad. García Luna acusó al actual gobierno de haber interrumpido el trabajo conjunto que, en su opinión, había sido esencial para combatir el narcotráfico y preservar la seguridad en la región.

"Se ha declarado una pausa en las relaciones oficiales entre Estados Unidos y México", señaló. Según él, esta ruptura amenaza con deshacer años de trabajo coordinado para el bienestar social y la lucha contra la delincuencia organizada.

La defensa de Genaro García Luna ha insistido en que el exsecretario fue un funcionario ejemplar que trabajó incansablemente para mejorar la seguridad en México. A lo largo del juicio, la defensa argumentó que las pruebas presentadas por la fiscalía se basaban en testimonios de criminales que buscaban reducir sus propias condenas a cambio de implicarlo.

García Luna recordó sus esfuerzos para construir un México más seguro y señaló que es injusto que ahora sea señalado como parte del problema que intentó resolver. "Combatí al crimen organizado durante años y ahora soy acusado falsamente de trabajar para ellos", sostuvo en su carta. –sn–