Más de 15 mil refugiados beneficiarios en la frontera norte de México

Benefician a 15 mil refugiados en la frontera norte de México

Por Margarita Hernández | Corresponsal

Tijuana, Baja California
.- México es uno de los cinco países con mayor número de solicitudes de asilo a nivel mundial y de acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), en lo que va del año se ha registrado la entrada de más de 828 mil personas en situación de refugiados; para poner en perspectiva, en todo 2023 fueron 778,907.

A pesar de que existen cerca de 400 albergues en todo el país, según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), aún queda mucho por hacer, pues en México estos centros operan con frecuencia a su máxima capacidad, afectando principalmente a niños, mujeres y población vulnerable.

En este contexto, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días realizó una donación en Baja California a Catholic Relief Services (CRS), una agencia humanitaria internacional de la comunidad católica de Estados Unidos, para apoyar a personas sin hogar en situación de movilidad en la frontera norte de México.

Esta colaboración consistirá en la entrega de fondos económicos y donativos en especie para fortalecer la capacidad de los refugios para acceder a nuevas herramientas prácticas, tales como conocimiento de primeros auxilios psicológicos, técnicas de autocuidado y orientación para la integración social y laboral.

Se espera que este proyecto beneficie a 15 mil personas a través de los cinco refugios participantes de CRS, los cuales se encuentran en ciudades fronterizas de México.

De acuerdo con Rodrigo Contreras, presidente de la Estaca la Mesa de la Iglesia de Jesucristo, “Con esta donación buscamos apoyar y abordar los desafíos significativos que enfrentan los refugiados en el día a día. Los albergues se transformarán en centros de recursos para permitir la autosuficiencia de las personas desplazadas, brindando soluciones duraderas y también una mejor calidad de vida”.

Esta entrega de recursos permitirá a los albergues mejorar la atención de primera línea a los refugiados que llegan con experiencias traumáticas para así referirlos a servicios más especializados si es necesario. Además, se proporcionará capacitación al personal para ayudarles a manejar el choque emocional que pueden experimentar al atender a un número creciente de llegadas. –sn–