Octubre es el Mes de la Concienciación sobre la Ciberseguridad, lo que representa una excelente oportunidad para que las organizaciones, tanto públicas como privadas, revisen sus objetivos de ciberseguridad
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La IA ofrece importantes ventajas gracias a su capacidad para procesar grandes cantidades de datos, identificar patrones y detectar indicios de un intento de ataque. También es una herramienta útil para detectar actividades maliciosas en un sistema o red y detectar anomalías o comportamientos sospechosos.
Además, la IA automatiza muchas tareas manuales y laboriosas de ciberseguridad, liberando tiempo y recursos para que los equipos de ciberseguridad se centren en otros aspectos clave de su trabajo.
Pero mientras la industria de la ciberseguridad se centra en cómo utilizar la IA para detener a los malos actores, los ciberdelincuentes a menudo utilizan la propia IA para aumentar la velocidad, la escala y la intensidad de sus ataques.
Por ejemplo, los correos electrónicos de phishing han evolucionado de simples correos engañosos a otros más avanzados, difíciles de detectar y mucho más peligrosos. Los atacantes también utilizan con éxito los deepfakes -una forma de IA que puede usarse para crear imágenes, sonidos y vídeos engañosos convincentes- para perpetrar fraudes o manipular a la audiencia para que actúe.
Y la naturaleza adaptativa de la IA es una de sus características más potentes en los ataques de ingeniería social, que manipulan a las personas para que faciliten información sensible o pongan en peligro la seguridad.
Al utilizar la IA en estos ataques, los ciberdelincuentes pueden parecer más creíbles y dignos de confianza, lo que lleva a más víctimas a caer en intentos de fraude o manipulación, que podrían comprometer el sistema.
Ciber, cibernético en todas partes
Ahora más que nunca se está más conectado a los teléfonos, aplicaciones, canales sociales, servicios de mensajes de texto y otras cosas, lo que puede tener consecuencias devastadoras para las organizaciones y las personas si no se aplica una adecuada concienciación cibernética.
Y el aumento de los incidentes de ciberseguridad ha coincidido con el cambio al trabajo a distancia, ya que los delincuentes tratan de aprovechar la mayor superficie de ataque disponible para atacar. La seguridad perimetral desplegada en la oficina ya no sirve para defender adecuadamente a los empleados en este nuevo entorno o con las modernas capacidades interconectadas.
Se utilizan los teléfonos y las aplicaciones que contienen para casi todo: desde recibir actualizaciones en directo y mensajes de texto de amigos en las redes sociales hasta publicar actualizaciones de trabajo en LinkedIn o participar en aplicaciones de juegos. "Esto ha aumentado las posibilidades de que los agresores se fijen en ti y te ataquen a ti o a los miembros de tu familia para cometer fraudes o abusos online". –sn–

