Artesanos toman la Plaza de Armas y exigen respuestas del gobierno estatal
Por Tomás Enríquez | Corresponsal
Los artesanos indígenas que protestaban en el Jardín Zenea de Querétaro trasladaron su manifestación hasta la Plaza de Armas, frente al Palacio de Gobierno. Durante el acto, intentaron abrir la puerta principal y derribaron la valla que rodea el altar monumental en construcción.
La protesta fue encabezada por Paula Porfirio, quien representa a 73 familias artesanas. La líder responsabilizó a las autoridades municipales y estatales por la falta de diálogo, lo que, aseguró, ha profundizado la crisis de su sector.
Paula Porfirio solicitó una reunión directa con el gobernador Mauricio Kuri, quien, según ella, posee una responsabilidad en el conflicto al no haber establecido comunicación con los artesanos. La líder consideró que su labor y cultura han sido ignoradas.
Porfirio exige diálogo con el gobernador
“Solo queremos vender nuestra artesanía sin ser reprimidos”, expresó Porfirio. Denunció además que los artesanos han sido excluidos de los espacios donde buscan ganarse la vida. Sus palabras resonaron entre los manifestantes, quienes corearon consignas de apoyo.
Durante la manifestación, la tensión creció, culminando con la detención de cuatro personas que participaron en la confrontación. Uno de los detenidos resultó con lesiones en los brazos, las cuales, según testigos, habrían sido causadas por policías municipales.
Los arrestos generaron un fuerte malestar entre los presentes, quienes denunciaron un uso desmedido de la fuerza por parte de las autoridades. La comunidad exigió la liberación inmediata de sus compañeros y pidió la intervención de organismos de derechos humanos.
Conflicto en aumento y llamado a la calma
Los artesanos reafirmaron su intención de mantener la protesta hasta obtener respuestas concretas. Paula Porfirio señaló que la falta de espacios de venta ha obligado a muchos a recurrir a las calles, lo cual, denunció, deriva en constantes hostigamientos.
Los manifestantes pidieron al gobierno de Mauricio Kuri que intervenga para que las autoridades locales permitan la actividad comercial de las familias indígenas. Exigieron el respeto a su derecho a trabajar en condiciones dignas y en entornos seguros.
Hasta el momento, ni el gobierno estatal ni el municipal han emitido una postura oficial sobre el conflicto. Los artesanos demandaron que se abran canales de diálogo a fin de evitar más confrontaciones y que se garantice su seguridad durante las protestas.
Porfirio cuestionó la indiferencia del gobierno ante las demandas de las comunidades indígenas. Consideró que el trato recibido es una muestra de la exclusión social a la que han sido sometidos los artesanos durante años. –sn–

