Luisa María Alcalde asegura que no hay violencia generalizada en el país pese a disturbios en Sinaloa
En un contexto de violencia y bloqueos, Luisa María Alcalde, dirigente de Morena, defendió en Durango la postura de su partido, afirmando que la inseguridad en el país no era generalizada. Sin embargo, en Sinaloa, a pocos kilómetros, se vivieron horas de caos con incendios y bloqueos en las principales vías de comunicación.
Mientras Alcalde respaldaba a la presidenta Claudia Sheinbaum y sus acciones contra el crimen, en Sinaloa el ambiente se tornó desolador. Durante el día, columnas de humo cubrieron el cielo y, al caer la noche, las llamas iluminaron distintas zonas de Culiacán. Las fuerzas federales movilizadas para combatir al crimen organizado resultaron insuficientes.
La dirigente de Morena insistió en que la violencia era una percepción promovida por la oposición, específicamente por figuras como Marko Cortés, del PAN. Según Alcalde, la situación no era una crisis nacional, sino una campaña mediática impulsada por adversarios políticos.
La violencia en Sinaloa y la respuesta de Alcalde
Desde Durango, estado donde opera el cártel de Los Cabrera, Alcalde restó importancia a los recientes eventos violentos en Sinaloa. Este grupo criminal, con conexiones directas a Ismael Zambada Sicarios, hijo de El Mayo Zambada, se ha expandido hacia Sinaloa, reforzando a Los Mayos en su disputa con Los Chapos.
Mientras Alcalde declaraba, en Sinaloa la situación de violencia alcanzaba niveles alarmantes. Hombres armados bloquearon la autopista Benito Juárez en Angostura, incendiando vehículos y paralizando el tránsito. El Ejército y la Guardia Nacional intentaron contener la violencia, pero fueron superados.
En la autopista Benito Juárez, a la altura del kilómetro 93, ocurrió un enfrentamiento armado entre civiles. Las autoridades locales atendieron el llamado para despejar la vía, aunque los esfuerzos resultaron insuficientes ante la magnitud del conflicto.
Enfrentamientos armados se intensifican
A la altura del Campo General Angostura, también se reportó la presencia de civiles armados en la caseta de El Alhuey. El operativo de seguridad movilizado no logró frenar las acciones de los grupos armados, que extendieron su influencia sobre varios kilómetros de la autopista.
El sur de Culiacán también sufrió una ola de violencia, con enfrentamientos en Campo Eureka, que dejaron heridos y vehículos incendiados. En esta zona, varios civiles armados intercambiaron disparos, en un conflicto que las autoridades no lograron controlar.
La noche del sábado, imágenes de incendios y tiroteos se viralizaron en redes sociales. Usuarios compararon la situación en Sinaloa con la franja de Gaza, recordando los niveles de violencia extrema. En muchos puntos de la ciudad, las llamas y el sonido de disparos se hicieron presentes.
Culiacán: la Gaza de México
Los transportistas y civiles se vieron afectados, ya que varios camiones de pasajeros quedaron varados en las rutas. En el kilómetro 94 de la autopista, tráilers y vehículos obstaculizaban el paso en ambos sentidos, aislando a las comunidades de Alhuey y Chinitos.
La situación en Sinaloa, lejos de ser un caso aislado, muestra la complejidad de la violencia que impera en el noroeste del país. A pesar de la postura oficial de Morena, los hechos evidencian una crisis de seguridad que afecta a las comunidades y al sistema de transporte.
Desde hace semanas, el conflicto entre Los Mayos y Los Chapos ha escalado, con los hermanos Cabrera Sarabia movilizando hombres hacia Sinaloa. Este enfrentamiento territorial ha cobrado víctimas y causado el desplazamiento de familias en la zona.
El discurso de Morena y la realidad en las calles
Las declaraciones de Luisa María Alcalde sobre la seguridad contrastan con la realidad en Sinaloa. Pese a que la dirigente minimizó la violencia, la respuesta de los cárteles demostró una capacidad operativa que ha dejado a las fuerzas de seguridad superadas.
En Guanajuato, el tema de los coches bomba ha sido otro ejemplo de cómo el crimen organizado desafía la seguridad en México. Alcalde también mencionó que este tipo de violencia no es “generalizada”, pero los hechos en Sinaloa contradicen esta versión. –SN–

