La Laguna de Bustillos, al borde del colapso ambiental

Sequía y contaminación amenazan con desaparecer uno de los principales humedales de Chihuahua.

Por Paola Ramírez | Reportera

La Laguna de Bustillos, localizada en el seccional de Anáhuac, municipio de Cuauhtémoc, enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia. Actualmente, el humedal se encuentra completamente seco, con pequeños charcos de aguas negras que reflejan la grave sequía que ha afectado a la región durante los últimos dos años.

Pedro Ortiz Franco, presidente de la Cuenca Laguna de Bustillos-Laguna de los Mexicanos, calificó la situación como catastrófica. Advirtió que la ausencia del espejo de agua no solo afecta al ecosistema, sino que también representa un riesgo sanitario y ambiental para las comunidades aledañas.

La falta de lluvias durante las últimas temporadas impidió la recarga de los ríos y arroyos que alimentan a la laguna. Este fenómeno, combinado con las altas temperaturas, llevó al secado total de la cuenca, la cual ya se encontraba bajo presión por el uso indebido de recursos hídricos.

Impacto ambiental de la sequía

Además, el levantamiento constante de polvo salitroso afecta la salud de los habitantes de las comunidades cercanas. De acuerdo con Ortiz Franco, estas partículas agravan las alergias y enfermedades respiratorias, un problema recurrente incluso en años en los que la laguna contenía agua.

El impacto en el ecosistema también es alarmante. Aves migratorias, que tradicionalmente utilizaban la laguna como punto de descanso, han dejado de llegar a la región. La disminución en la biodiversidad plantea retos adicionales para los especialistas que buscan salvar este humedal.

No solo la sequía pone en jaque a la Laguna de Bustillos; la contaminación generada por actividades industriales y urbanas complica aún más el panorama. Según el informe de la Cuenca, varios arroyos que deberían alimentar al humedal se han convertido en depósitos de desechos de la industria láctea y aguas residuales.

Contaminación como factor agravante

Estos contaminantes, junto con los sedimentos secos, transformaron la laguna en un terreno desolado. El polvo blancuzco y los torbellinos de salitre han sustituido al espejo de agua, generando un paisaje que recuerda las tragedias ambientales de décadas pasadas.

Especialistas aseguran que este escenario podría ser aún más grave en 2025 si no se implementan medidas urgentes. La desaparición del humedal amenaza con desencadenar una crisis ambiental y sanitaria en la región.

Aunque no se han registrado hallazgos recientes de peces muertos, la fauna de la laguna prácticamente ha desaparecido. En mayo pasado, la mortandad masiva de peces evidenció el colapso del ecosistema, dejando pocas esperanzas de recuperación para las especies acuáticas que habitaban la zona.

Ecosistema al borde de la extinción

Las aves migratorias también han reducido significativamente su presencia en la región. Según los primeros análisis de especialistas, los cambios en el hábitat han desalentado el retorno de estas especies, que solían contribuir al equilibrio del ecosistema.

El futuro de la laguna parece sombrío. Sin embargo, organizaciones locales y ambientales han comenzado a trabajar en planes de rescate que podrían mitigar los daños y recuperar, aunque parcialmente, este importante humedal de Chihuahua.

Ante la gravedad de la situación, Pedro Ortiz Franco solicitó la intervención inmediata de las autoridades estatales y federales. Aseguró que solo mediante un esfuerzo conjunto se podrá revertir el daño ambiental y evitar que la región pierda su principal fuente de biodiversidad.

Acciones urgentes para la recuperación

Entre las medidas propuestas se encuentra el control de descargas residuales y la implementación de programas de reforestación en los alrededores de la laguna. Además, especialistas recomiendan la construcción de infraestructura para captar agua de lluvia en futuras temporadas.

El llamado a la acción también incluye a las comunidades locales. Habitantes de Anáhuac y Cuauhtémoc han sido exhortados a participar en campañas de limpieza y vigilancia para evitar que los desechos agraven la situación. –sn–