La madrugada que cambió el Pacífico
Por Gabriela Díaz | Reportera
El 25 de octubre de 2023, el huracán Otis tocó tierra en Acapulco de Juárez, Guerrero, dejando a su paso una estela de destrucción. Considerado el fenómeno hidrometeorológico más intenso en la historia reciente de la costa del Pacífico, su impacto evidenció la vulnerabilidad de las comunidades socioeconómicamente marginadas.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reconoció, a través de un informe especial, que estas tragedias afectan de manera desproporcionada a quienes enfrentan mayores carencias. En respuesta, personal de la CNDH se trasladó a las zonas afectadas para documentar las acciones realizadas por los gobiernos federal, estatal y municipal, así como las necesidades urgentes de la población damnificada.
Lecciones de emergencia
La CNDH subrayó que, aunque ningún gobierno puede evitar fenómenos naturales, sí es su responsabilidad diseñar políticas integrales que minimicen los efectos de estos eventos. Esto implica garantizar derechos fundamentales como la vivienda, el desarrollo regional y la protección ambiental en una región históricamente desfavorecida.
El Informe Especial de la CNDH enfatizó que prevenir tragedias requiere anticipación y políticas sociales que mitiguen el impacto de los desastres. Para ello, es imprescindible la coordinación entre los distintos niveles de gobierno y un enfoque que priorice la equidad social.
Reconstrucción con perspectiva de derechos humanos
La reconstrucción de Acapulco debe partir de una planificación integral que respete normas ambientales y urbanísticas, equilibrando las necesidades de la población con los intereses empresariales. No se trata solo de reconstruir edificios, sino de garantizar un futuro digno para todos los habitantes.
Entre las propuestas incluidas en el Informe, se sugirió actualizar y homologar los planes de protección civil, prevenir riesgos y promover políticas públicas que aborden las causas estructurales de los desastres. Esto incluye la creación de un Atlas Nacional de Riesgos actualizado y accesible para la ciudadanía.
Responsabilidad social y colaboración científica
La CNDH llamó a las autoridades a colaborar con la comunidad científica y tecnológica para adoptar políticas informadas y transparentes. Además, instó a las empresas a asumir un papel activo en la reconstrucción a través de prácticas de responsabilidad social que trasciendan las obligaciones legales.
La protección de los derechos humanos debe ser la guía en todas las acciones de reconstrucción y prevención. Esto incluye visibilizar las medidas tomadas y garantizar la participación inclusiva de la sociedad en los procesos de decisión.
Un plan de reconstrucción con objetivos claros
El Plan General de Reconstrucción, liderado por la Secretaría de Gobernación y el Gobierno de Guerrero, debe enfocarse en garantizar la equidad en la distribución de recursos y oportunidades. Las acciones deben comunicarse ampliamente para que la población esté informada y pueda evaluar los avances.
El Informe de la CNDH concluye con un llamado a fortalecer la gobernanza en situaciones de emergencia. La transparencia y la rendición de cuentas son esenciales para evitar que los desastres se conviertan en un terreno fértil para la corrupción o la exclusión social. –sn–

