El caso de un supuesto psicólogo en la ciudad de México genera controversia, al ser acusado de operar fuera del marco legal y ético en el ámbito de la salud mental.
Por Fausto Hernández | Reportero
La cuenta de X, Charlatanes Médicos, conocida por exponer prácticas fraudulentas en el sector de la salud, reveló un caso alarmante. Esta vez, el protagonista es Carlos Alberto Vargas Prado, un supuesto especialista en salud mental que habría mentido sobre sus credenciales académicas y profesionales.
El caso recuerda el escándalo de Marilyn Cote, quien se hacía pasar por psiquiatra sin contar con la formación requerida. Vargas Prado, registrado en plataformas como Doctoralia, se presenta como psicólogo, psicoanalista, perito y terapeuta, títulos que, según denuncias, no están respaldados por su formación.
Según Charlatanes Médicos, Vargas Prado opera en la Ciudad de México y ha aprovechado su reputación digital para ofrecer servicios en áreas donde carece de acreditación. Las denuncias han generado inquietud entre usuarios y especialistas.
Un historial cuestionable
A diferencia de Marilyn Cote, quien no tenía vínculo con la salud mental, Vargas Prado sí cuenta con una licenciatura en psicología. Sin embargo, no hay pruebas de que posea estudios formales en psicoanálisis o peritaje, especialidades que promociona en sus consultas y cursos.
El caso se complica por las denuncias de que Vargas Prado planea impartir talleres en estas áreas, sin contar con las credenciales necesarias. Esto ha despertado críticas en redes sociales y ha puesto en duda la ética de su práctica profesional.
Otro aspecto preocupante, revelado por Charlatanes Médicos, es que Vargas Prado sería paciente del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez, situación que, según las acusaciones, habría utilizado para adquirir conocimiento sobre medicamentos psiquiátricos. Presuntamente, recetaba estos fármacos sin contar con la autorización adecuada.
Acusaciones de plagio
En 2018, el Colectivo Ananké, a través del portal Samsara Editorial, acusó a Carlos Alberto Vargas Prado de plagiar textos académicos en el ámbito de la salud mental. La denuncia puso en entredicho la integridad de sus aportaciones al campo, generando dudas sobre la originalidad de su trabajo.
Estas acusaciones, sumadas a la falta de acreditaciones formales, han reforzado las críticas hacia Vargas Prado en redes sociales, donde usuarios lo han señalado como un "charlatán". Las similitudes con el caso de Marilyn Cote han avivado el debate sobre la regulación de profesionales en la salud mental.
Reacciones y silencio oficial
Hasta el momento, las autoridades de salud en México no han emitido declaraciones oficiales sobre el caso de Vargas Prado. Sin embargo, la polémica ha escalado en plataformas digitales, donde el tema ha generado un intenso debate.
Especialistas y asociaciones del sector han exigido una mayor regulación y supervisión para evitar que profesionales sin la formación adecuada operen en áreas tan sensibles como la salud mental.
Charlatanes Médicos ha pedido a las autoridades investigar el caso y tomar medidas contra Vargas Prado, en caso de confirmarse las irregularidades denunciadas. La falta de acción podría sentar un precedente preocupante en el combate contra la mala praxis médica.
La importancia de verificar credenciales
Este caso subraya la necesidad de que los pacientes verifiquen las credenciales de los profesionales antes de contratar servicios de salud. Plataformas como Doctoralia, aunque útiles para conectar con especialistas, no garantizan la autenticidad de los perfiles registrados
https://x.com/CharlatanesMed/status/1869446658540609881
Las autoridades sanitarias enfrentan el reto de implementar mecanismos más estrictos para certificar a los profesionales en el ámbito digital. Esto incluye una regulación más robusta para evitar casos como los de Marilyn Cote y Carlos Alberto Vargas Prado.
Exigen acciones inmediatas
Organizaciones civiles y usuarios en redes sociales han instado al Consejo Nacional de Salud Mental a investigar el caso y reforzar las políticas de certificación. La confianza en los profesionales del área está en juego, y los pacientes merecen garantías sobre la calidad y seguridad de los servicios ofrecidos.
En tanto, Charlatanes Médicos continúa publicando actualizaciones sobre el caso, reiterando su compromiso con la exposición de prácticas fraudulentas en el sector salud. –sn–

