Ojo rojo

Protege tus ojos de las alergias invernales

La exposición al ambiente seco por frío y viento pueden agravar los síntomas del ojo seco, señaló Stephany Gleason, directora general adjunta de Medical Dimegar.

Por Deyanira Vázquez | Reportera

En temporada invernal muchas personas experimentan alergias estacionales que afectan su salud visual. En México se estima una prevalencia del 40% de alergias en la población, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, y durante el invierno las consultas por esta causa aumentan hasta 20%.

Las alergias invernales son una respuesta del sistema inmunológico a alérgenos presentes en interiores, como ácaros del polvo, caspa de mascotas y moho, así como a factores externos como el frío, el aire y la contaminación, causando inflamación e irritación de las superficies oculares, lo que provoca dificultades en la visión y molestias continuas como enrojecimiento, picazón y lagrimeo excesivo en los ojos, afectando la calidad de vida y el rendimiento diario.

De acuerdo con la Academia Americana de Oftalmología, la conjuntivitis alérgica es común en invierno y esta se produce cuando los ojos reaccionan a alérgenos, liberando histamina que provoca enrojecimiento, picazón y lagrimeo. Esta afección no es contagiosa y suele estar acompañada de alergias nasales.

Los síntomas visuales más comunes incluyen enrojecimiento de los ojos, picazón intensa, lagrimeo excesivo, una visión borrosa y aparición de “moscas volantes”. Las alergias oculares pueden afectar significativamente la calidad de vida, ya que interfieren con la realización de tareas cotidianas como leer o conducir, entre muchas otras.

Stefany Gleason, directora general adjunta de Medical Dimegar, empresa especializada en soluciones integrales en oftalmología, detalló que entre las medidas preventivas y de atención de las afecciones visuales causadas por las alergias invernales, se recomienda: conservar bajos los niveles de humedad en el hogar, lavar regularmente la ropa de cama, mantener a las mascotas fuera de los dormitorios, usar purificadores de aire si es posible y consultar a un especialista en oftalmología para recibir tratamiento adecuado.

“El frío y el viento pueden agravar los síntomas del ojo seco. La exposición al ambiente seco, común en invierno debido al uso de calefacción, aumenta la evaporación de la lágrima causando sequedad ocular y molestias adicionales. Para brindar un tratamiento adecuado, su oftalmólogo verificará si tiene una infección ocular o conjuntivitis alérgica, por eso es importante acudir con uno de estos especialistas”, agregó Stephany Gleason. –sn–