Miles de indígenas tsotsiles exigen paz y justicia en los Altos de Chiapas

Con una marcha multitudinaria en Chenalhó, comunidades indígenas denunciaron la violencia derivada del crimen organizado y la complicidad de autoridades.

Por Mauro López | Corresponsal

Miles de hombres y mujeres tsotsiles se congregaron este domingo en Chenalhó, Chiapas, en una marcha-procesión que recorrió diversas calles del municipio. Los asistentes clamaron por la paz y exigieron justicia por los crecientes actos de violencia atribuidos al crimen organizado.

Convocada por el Consejo Parroquial de San Pedro Chenalhó, la manifestación reunió a habitantes de barrios, comunidades y parajes, así como a personas provenientes de municipios cercanos como Pantelhó, Mitontic y Chamula. La unidad de los participantes mostró la magnitud del problema que enfrentan.

Durante el evento, líderes comunitarios recordaron el asesinato del Padre Marcelo Pérez Pérez, cuyo caso permanece en la impunidad. Señalaron que el sacerdote fue una figura clave en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y denunciaron la complicidad de las autoridades con los grupos delictivos.

Los organizadores resaltaron que la violencia en la región se ha agravado por problemas como la venta desmedida de alcohol, el consumo de drogas y el desplazamiento forzado. Subrayaron que estas dinámicas han descompuesto el tejido social, provocando un clima de inseguridad generalizada.

La procesión finalizó frente a la parroquia de San Pedro Chenalhó, donde los líderes comunitarios exigieron acciones concretas a nivel municipal, estatal y federal para enfrentar la crisis de violencia y corrupción que afecta a los Altos de Chiapas.

La sombra del crimen organizado en los Altos de Chiapas

Los participantes en la marcha denunciaron que los cárteles del crimen organizado operan con impunidad en la región, generando un estado de terror. Según los testimonios, estas organizaciones han encontrado respaldo en funcionarios que, en lugar de proteger a las comunidades, han permitido su avance.

En sus discursos, los líderes señalaron que la situación de inseguridad no se limita a Chenalhó, sino que se ha extendido a municipios vecinos como Pantelhó, donde los desplazamientos forzados y los enfrentamientos armados se han vuelto cotidianos.

“Las autoridades permiten que nuestras comunidades sean controladas por quienes lucran con el dolor y la pobreza. No hay justicia para nuestras víctimas, ni voluntad para erradicar el problema”, expresó uno de los líderes frente a los feligreses.

El caso del Padre Marcelo, asesinado por denunciar estas injusticias, fue uno de los principales puntos de la protesta. Los participantes lamentaron que su asesinato, ocurrido hace años, aún no haya recibido justicia. “Él alzó la voz por nosotros, y nosotros ahora alzamos la voz por él”, declararon.

La violencia, un problema estructural en Chiapas

Los participantes atribuyeron la creciente inseguridad en la región a la corrupción y complicidad de funcionarios. Mencionaron que el consumo de alcohol y drogas, junto con la prostitución, ha exacerbado la violencia en las comunidades indígenas.

En Chenalhó, la situación se agrava debido a su cercanía con Pantelhó, un municipio marcado por enfrentamientos entre grupos armados y desplazamientos masivos. Las autoridades han mostrado una inacción preocupante ante estos fenómenos.

Líderes comunitarios urgieron a los tres niveles de gobierno a tomar medidas contundentes para frenar el avance del crimen organizado. “No podemos permitir que nuestras comunidades sean destruidas por la ambición de unos cuantos”, afirmaron durante la manifestación.

Unidad comunitaria frente a la indiferencia gubernamental

A pesar del miedo y la incertidumbre, las comunidades indígenas han encontrado en la unidad su mayor fortaleza. La marcha en Chenalhó es prueba del compromiso de estos pueblos con la paz y la justicia.

Los organizadores del evento destacaron la importancia de visibilizar el problema a nivel nacional e internacional. Solicitaron la intervención de organizaciones de derechos humanos para garantizar la protección de las comunidades indígenas en Chiapas.

La jornada concluyó con un llamado a la solidaridad entre los pueblos indígenas. “La paz no llegará sola. Debemos trabajar juntos para construirla y exigir que quienes nos gobiernan cumplan con su responsabilidad”, concluyeron los líderes en su mensaje final. –sn–