Autoridades investigan posibles causas del fallecimiento; una mujer fue detenida por presunta venta de esteroides.
Por Fausto Hernández | Reportero
Un hombre de 22 años perdió la vida mientras realizaba ejercicio en el gimnasio GYM Smart Fitness, ubicado frente al Metrobús San Antonio, en la alcaldía Iztapalapa. La tragedia ocurrió el día en que el establecimiento abrió sus puertas por primera vez.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, el joven se desvaneció mientras utilizaba uno de los aparatos del lugar. Ante la emergencia, los empleados del gimnasio solicitaron apoyo de los servicios médicos.
Paramédicos acudieron rápidamente al sitio, pero tras revisar al joven confirmaron que ya no presentaba signos vitales. Según los primeros reportes, un posible infarto habría sido la causa del deceso.
Elementos de la SSC acordonaron la zona para permitir que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) iniciara las investigaciones correspondientes. Los usuarios y el personal del gimnasio fueron desalojados tras el incidente.
El fallecimiento ocurrió en circunstancias que generaron dudas sobre el estado físico del joven y los posibles factores que contribuyeron a su muerte.
Esteroides en el centro de la investigación
Testigos señalaron que, tras confirmarse el fallecimiento, los elementos de seguridad detuvieron a una mujer que presuntamente había vendido esteroides al joven. Según las versiones preliminares, estas sustancias habrían sido utilizadas para mejorar su rendimiento físico.
Los esteroides son comúnmente asociados con el aumento de masa muscular y desempeño deportivo, pero su consumo sin supervisión médica puede derivar en graves problemas de salud, incluidos infartos.
La mujer detenida fue puesta a disposición de las autoridades, quienes investigan su relación con el caso. Se espera que en las próximas horas la FGJCDMX determine su situación jurídica.
Este tipo de sustancias suelen circular en gimnasios, a menudo sin que los establecimientos tengan conocimiento directo de su venta, lo que subraya la necesidad de mayor regulación y supervisión.
El dolor de una madre en el lugar de los hechos
Momentos después del incidente, una mujer que se identificó como madre del fallecido llegó al lugar para realizar los trámites correspondientes. Visiblemente afectada, permaneció en el sitio mientras las autoridades recababan información.
La presencia de familiares en momentos críticos como este refleja el impacto que tragedias de esta naturaleza tienen en los entornos cercanos de las víctimas. La madre solicitó apoyo a las autoridades para esclarecer las causas de la muerte de su hijo.
El gimnasio Smart Fitness, que hasta ese momento operaba bajo normalidad, ha optado por suspender sus actividades temporalmente. La administración emitió un breve comunicado en el que lamentó lo sucedido y aseguró estar colaborando con las autoridades.
El uso de esteroides y sus riesgos
El caso ha puesto de nuevo en el centro del debate los peligros asociados con el uso de esteroides y otras sustancias para mejorar el rendimiento físico. Especialistas han advertido sobre las consecuencias de su consumo, que incluyen problemas cardiovasculares, alteraciones hormonales y, en casos extremos, la muerte.
Autoridades locales han realizado campañas de concientización sobre el uso de este tipo de productos en años recientes. Sin embargo, la falta de regulación efectiva permite que sigan siendo adquiridos con relativa facilidad, sobre todo en gimnasios.
La tragedia también resalta la importancia de realizar evaluaciones médicas antes de iniciar programas de ejercicio intenso, así como la supervisión de entrenadores capacitados para evitar riesgos innecesarios.
Un llamado a la regulación en gimnasios
El fallecimiento en Smart Fitness ha generado preocupación entre usuarios de gimnasios y profesionales de la salud. Organizaciones civiles han pedido al gobierno intensificar los controles en estos establecimientos para evitar la venta de sustancias ilegales.
El suceso también ha abierto el debate sobre la responsabilidad de los gimnasios en garantizar la seguridad de sus usuarios. Aunque no se les atribuye culpabilidad directa, su papel en la supervisión de las actividades es crucial.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades han instado a la población a evitar el consumo de productos que prometen resultados inmediatos sin respaldo médico. La salud, insistieron, debe ser siempre prioritaria. –sn–

