Corina Machado

Opinión | Segunda Vuelta – Luis Muñoz | Paciencia, ¿clave de la estrategia?

Venezuela se mantiene en “pie de lucha”. González Urrutia debe estar vivo y libre. Cuando se agote el enemigo será en final. Así será o todo es una farsa desde ahora

Por Luis Muñoz

¿Se acuerdan de lo que Kalimán le decía a su pequeño amigo Solín cuando se enfrentaban a situaciones peligrosas en su lucha contra villanos como El Terrible Miklos, El Tigre de Hong Kong y Namilak?

Serenidad y paciencia y le repetía constantemente que “quienes enfrentan con los ojos de la inteligencia al enemigo, siempre saldrán victoriosos.

Kalimán fue, para quienes no lo recuerdan, el personaje creado por Modesto Vásquez y el cubano Rafael Navarro, un superhéroe que atraviesa diferentes aventuras, combatiendo las injusticias y las fuerzas del mal. Decía que “siempre hay un camino cuando se sabe mirar con los ojos de la inteligencia”.

Quién domina la mente, lo domina todo. Su manera de pensar transmite inteligencia, pero sobre todo paciencia, mucha paciencia…

¿A qué viene todo esto? A lo que sucede en Venezuela y lo que está por venir.

No es casual que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele haya invocado paciencia a los venezolanos de bien que luchan por sacar del poder a la dictadura de Nicolás Maduro.

Para el estratega chino Sun Tzu, la paciencia se traduce en esperar el momento preciso a que el enemigo se agote para lograr la victoria.

El autor de El Arte de la Guerra aconseja que para vencer al enemigo se necesitan tres condiciones: paciencia, inteligencia y conocer las debilidades y fortalezas del adversario y aprovecharse de ellas en su momento.

Y ese momento llegará cuando las tropas de la dictadura se agoten, física y mentalmente, en espera de un ataque que nunca llega. Y cuando se relajen y abran los ojos será demasiado tarde.

Saber los usurpadores del poder que son acechados día y noche, alertas, sin dormir, eso será su perdición; sin ánimos de pelear, se rendirán sin ofrecer resistencia.

A eso le apuestan los que quieren liberar a Venezuela de Maduro y secuaces: el cansancio y el sueño los vencerá tarde o temprano y entonces, como advierten el presidente constitucional Edmundo González y la vicepresidenta Corina Machado, “ocurrirá lo que tenga que ocurrir”.

“La siesta, ya lo dijo Fuentes Mares, apareja no pocos riesgos, algunos de significación escasa y otros muy serios, como el que un general en campaña se duerma como bendito a cien pasos de las líneas enemigas”.

Un pasaje de la historia, con algo de imaginación del el escritor, historiador y filósofo chihuahuense José Fuentes Mares (1918-1986) demuestra que dormir de agotamiento frente al enemigo puede conducir a que un país “enconja” su territorio en algo así como medio millón de kilómetros cuadrados, como ocurrió el día en que el presidente Antonio López de Santa Ana se durmió a escasos doscientos metros de los texanos, cerca del río de San Jacinto…“Me recosté a la sombra de unos árboles, escribió Santa Ana en sus memorias; encargué me despertaran tan luego como la tropa hubiese comido, porque era preciso actuar cuanto antes decisivamente. Pero como el cansancio y las vigilias producen sueño, yo dormí profundamente…”.

El suyo fue un horrible despertar. Al abrir los ojos, los texanos caían sobre los siesteros imitadores de su general en jefe. El 16 de abril de 1836, aquel selecto grupo de mexicanos durmió los minutos más costosos de nuestra historia.

Eso esperan que le suceda a las tropas que protegen a los dictadores agazapados en el Palacio de Miraflores que, por ahora, cantan victoria y desafían al país más poderoso del mundo: los Estados Unidos.

“Soy David y hemos vencido al imperialismo, a los Estados Unidos”, es el ´David contra Goliat´ que a expresa una situación en desequilibrio, una competencia en la que un oponente más pequeño y más débil se enfrenta y se alza victorioso ante a un adversario mucho más grande y más fuerte.

Demasiado retador para alguien que cada vez está más solo enfrentando el repudio de la comunidad internacional y el desconocimiento a su falsa investidura.

Por eso ahora más que nunca los venezolanos de bien deben mantenerse en pié de lucha hasta el final, sin desmayo y, sobre todo ¡paciencia!

Lo sucedido en el país sudamericano ha sumido en el desanimo a millones de venezolanos que esperaban con entusiasmo y fe la entrada de González Urrutia a Venezuela para juramentarse como presidente tras ganar las elecciones del 28 de julio pasado.

En estos momentos es irrelevante repetir la información que ha circulado profusamente en el mundo a través de las redes sociales y la prensa.

No obstante, vale hacer hincapié en algunos detalles o situaciones en los que poco o nada han reparado hasta el momento.

Luego de la arenga de María Corina Machado el jueves 9 de enero, tras una larga ausencia para evitar ser capturada por el régimen de Nicolás Maduro, al retirarse del lugar a bordo de una motocicleta fue interceptada y secuestrada para luego ser liberada.

De inmediato surgieron las especulaciones. Algunos dicen que Diosdado Cabello dio la orden de secuestrar a Machado, pero que poco después Maduro dio la contraorden de dejarla en libertad.

Otros aventuran que la contraorden vino de Donald Trump. Pero, en cualquier caso, llama la atención que Corina en su versión de los hechos dijera que “escuchó” cuando daban la orden de dejarla. ¿Cómo pudo eso ser posible con el ensordecedor ruido de las motos circulando a gran velocidad?

También sumió en la desesperanza que Edmundo González no llegara a Venezuela como prometió, para juramentarse como presidente.

Hubo explicaciones. La más frecuente y razonable fue que la vida de González Urrutia corría peligro. El espacio aéreo había sido cerrado y el régimen amenazaba con derribar el avión que lo condujera a territorio venezolano.

Por eso algunos reclamaron airadamente la decisión de no ingresar a Venezuela. “Se acobardaron a la mera hora”, dijeron.

Corina exhortó al pueblo a salir a las calles, lo cual le criticaron. ¿Por qué quieren que la gente salga a exponerse. Que ellos, González y Machado, también salgan y vayan al frente de las manifestaciones.

Tanto Corina Machado como Edmundo González lanzaron mensajes a no rendirse porque esto no ha terminado. El golpe final se dará cuando las condiciones lo permitan, solo es cuestión de esperar. “Tengan confianza”, pidió Don Edmundo.

Aseguran que Nicolás Maduro se está quedando cada vez más solo.

Bastarán las sanciones para sacarlo del poder. Lo más probable es que no. Solo lo hará mediante una incursión armada, la cual parece estarse cocinando en secreto.

Parte de la estrategia es haber aumentado el precio a su cabeza: 25 millones de dólares por Maduro, igual que por Diosdado Cabello y 15 millones de dólares por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino.

}Aunque la cosa no está para juegos, Maduro sigue desafiando a todos. “Si Estados Unidos tiene su agenda colonizadora, nosotros tenemos nuestra agenda de liberación y vamos a liberar a Puerto Rico de las garras del imperialismo, amenazó.

Ahora solo es cuestión de esperar que el republicano asuma la presidencia el 20 de enero, por segunda ocasión, y ver que tanto es capaz de hacer para liberar a Venezuela o si solo se atreve a hostigar territorios como Canadá, Groenlandia o Panamá.

*Periodista: lm0007tri@yahoo.com.mx

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