«Ya estuvo que me agarren de piñata»: Cuauhtémoc Blanco asi se defiende

Asegura que enfrenta una persecución política por parte de sus opositores

Por Martín García | Reportero

El ex gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, rechazó las acusaciones en su contra por presunto abuso sexual y afirmó que no pedirá licencia como diputado federal. En una rueda de prensa, aseguró que enfrenta una campaña de persecución política impulsada por sus adversarios.

"Es claro que los opositores me persiguen y no prueban nada", expresó el legislador de Morena. Enfatizó que las denuncias carecen de sustento y forman parte de una estrategia para perjudicar su imagen pública.

El exmandatario estatal, quien ha sido señalado en otras investigaciones, sostuvo que las acusaciones recientes responden a intereses políticos. Afirmó que sus adversarios intentan desacreditarlo mediante denuncias sin pruebas.

Además, el también exfutbolista cuestionó la legalidad del proceso en su contra. Subrayó que hasta el momento no se ha presentado evidencia contundente que lo vincule con los delitos de los que se le acusa.

Cuauhtémoc Blanco se dice víctima de una estrategia política

Durante la conferencia, Blanco reiteró que la destitución del fiscal Uriel Carmona Gándara es una muestra de la manipulación política en Morelos. Señaló que las autoridades han utilizado estos procesos para encubrir irregularidades dentro del gobierno estatal.

"Están utilizando estas estrategias para desviar la atención y cubrir sus propios errores", afirmó. Sostuvo que su administración ha sido objeto de ataques sistemáticos desde que dejó la gubernatura.

El diputado federal rechazó que el proceso de desafuero en su contra tenga bases jurídicas sólidas. Dijo que, hasta el momento, no ha sido notificado formalmente de ninguna prueba que sustente los señalamientos.

En ese sentido, aseguró que no cederá ante la presión mediática ni de sus opositores políticos. Reiteró su decisión de permanecer en su cargo y defenderse desde su posición en el Congreso.

"Voy a seguir trabajando para demostrar mi inocencia", expresó. Consideró que las acusaciones buscan frenar su carrera política y dañar su reputación.

Niega vínculos con presuntos delitos en Morelos

El ex gobernador de Morelos negó cualquier tipo de relación con delitos de índole sexual. Subrayó que sus adversarios han construido un discurso basado en especulaciones, sin pruebas que lo sustenten.

Afirmó que su trayectoria en el servicio público ha sido transparente y que no tiene nada que ocultar. Exhortó a la ciudadanía a no dejarse engañar por lo que calificó como "difamaciones sin sustento".

Respecto a su futuro político, Blanco aseguró que continuará en la lucha por la justicia en Morelos. Dijo que no permitirá que estos ataques empañen su labor como legislador federal.

"Esto es una estrategia más para intentar sacarme del camino", expresó. Aseguró que no permitirá que su imagen sea utilizada como un distractor de los problemas que enfrenta el estado.

Acusa guerra sucia en su contra

El legislador morenista acusó a sus adversarios de orquestar una campaña en su contra con fines políticos. Dijo que las recientes acusaciones forman parte de un intento de debilitar su posición dentro del partido.

Expresó que los ataques en su contra han aumentado desde que dejó la gubernatura. Según él, esto responde al temor que genera su influencia dentro de Morena y en el estado de Morelos.

"No es la primera vez que intentan desacreditarme", afirmó. Dijo que ha enfrentado diversas denuncias a lo largo de su carrera política, pero que ninguna ha sido comprobada.

Reiteró que sus adversarios han recurrido a la difamación como estrategia para afectar su imagen pública. Aseguró que no se dejará intimidar y que continuará con sus labores legislativas.

Por último, señaló que sus abogados analizarán los recursos legales para frenar lo que calificó como una persecución política. Insistió en que las acusaciones carecen de sustento y que se defenderá en los tribunales. –sn–