México esperará hasta abril para responder a los aranceles de Trump

Por Paola Ramírez | Reportera

El gobierno mexicano analizará hasta el próximo 2 de abril su respuesta ante los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a las importaciones de acero y aluminio.

La presidente Claudia Sheinbaum Pardo informó que su administración agotará el diálogo antes de tomar medidas de represalia contra Washington.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, explicó que mantienen reuniones con autoridades estadounidenses para evitar que el impacto económico se agrave.

“Vamos a esperar al 2 de abril. Creemos que el tratado comercial vigente es un argumento sólido para evitar aranceles recíprocos”, declaró la mandataria.

Gobierno busca evitar una escalada arancelaria

Funcionarios mexicanos mantienen conversaciones con sus contrapartes en Estados Unidos para frenar la medida.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y el titular de Hacienda, Edgar Amador, trabajan con el Departamento del Tesoro para analizar el impacto de los gravámenes.

El gobierno mexicano confía en que Washington no extenderá los aranceles de manera generalizada a todas las importaciones.

Sheinbaum insistió en que México no ha impuesto barreras comerciales a Estados Unidos y que la reciprocidad debería prevalecer en el acuerdo bilateral.

Aranceles impactan a exportadores de acero y aluminio

Los nuevos gravámenes del 25% a las importaciones de acero y aluminio entraron en vigor este miércoles, generando incertidumbre en los mercados.

Entre los países más afectados se encuentran México, Brasil, Corea del Sur y Vietnam, principales exportadores de acero.

En el caso del aluminio, las restricciones impactarán a Emiratos Árabes Unidos, Rusia y China, quienes dominan ese sector.

El gobierno de Canadá se perfila como el más perjudicado debido a su fuerte presencia en ambos mercados.

Estados Unidos endurece su política comercial

La decisión de la administración de Trump responde a su estrategia de protección a la industria local.

El martes, el mandatario estadounidense sostuvo una disputa con el gobierno de Canadá por el incremento en los precios energéticos en la provincia de Ontario.

Sectores industriales en Estados Unidos han mostrado preocupación por las repercusiones que tendrán los aranceles en los costos de producción.

Empresas automotrices y fabricantes de maquinaria pesada advirtieron que la medida podría traducirse en un aumento en los precios al consumidor.

México y su estrategia para evitar una guerra comercial

Analistas consideran que el gobierno mexicano busca evitar una guerra comercial que afecte sectores estratégicos de su economía.

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa un blindaje parcial, aunque no garantiza la eliminación de barreras arancelarias.

Industriales mexicanos han solicitado una respuesta inmediata para proteger a las empresas exportadoras ante posibles pérdidas económicas.

El sector acerero nacional ha pedido incentivos fiscales para amortiguar el golpe y mantener la competitividad en el mercado global. –sn–