La activista se encuentra en estado crítico tras el ataque armado.
Por Gabriela Díaz | Reportera
Hombres armados irrumpieron en la vivienda de Teresa González Murillo con la intención de privarla de la libertad. En el ataque, la activista resultó herida de gravedad y fue trasladada de urgencia a un hospital.
El colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco informó sobre la agresión a través de un comunicado difundido el 29 de marzo. La organización exigió justicia y protección para quienes buscan a sus familiares desaparecidos.
Los hechos ocurrieron el 27 de marzo en la colonia San Marcos, en Guadalajara. Medios locales reportaron que al menos tres sujetos ingresaron por la fuerza al domicilio de la buscadora.
Ante la resistencia de Teresa González Murillo, los agresores le dispararon. Según versiones extraoficiales, la activista recibió un impacto de bala en el cráneo, lo que la mantiene en estado crítico.
Inseguridad en Jalisco y riesgos para las buscadoras
Colectivos de búsqueda han condenado el atentado y han denunciado el alto nivel de inseguridad en Jalisco. Han señalado que la violencia contra familiares de desaparecidos se ha intensificado en los últimos años.
Organizaciones han exigido a las autoridades esclarecer los hechos y detener a los responsables. Han advertido que la persecución contra las buscadoras se ha convertido en una amenaza constante en todo el país.
“La búsqueda pacífica de nuestros parientes no debe representar un riesgo ni motivo para provocar sufrimiento”, expresó el colectivo en su comunicado. Han demandado medidas urgentes de protección.
Los ataques contra activistas han sido recurrentes en varias entidades del país. Jalisco se mantiene como uno de los estados con mayor número de desapariciones, lo que ha derivado en la conformación de múltiples colectivos ciudadanos.
Teresa González buscaba a su hermano desaparecido
Desde el año pasado, Teresa González Murillo ha encabezado la búsqueda de su hermano Jaime González Murillo, reportado como desaparecido desde el 2 de septiembre de 2024.
La última vez que Jaime González Murillo fue visto, vestía una playera blanca y una bermuda beige. Su ficha de búsqueda detalla que tiene un lunar en el abdomen y una cicatriz en la cabeza del lado derecho.
El ataque contra la activista ha generado indignación entre sus compañeros, quienes han señalado que el crimen podría estar vinculado con su labor como buscadora.
Hasta el momento, la Fiscalía General de Jalisco no ha emitido una postura oficial sobre el caso ni ha informado avances en la investigación.
Exigen justicia y medidas de seguridad para colectivos de búsqueda
Colectivos de búsqueda han advertido que la violencia contra familiares de desaparecidos ha escalado sin que existan medidas efectivas de protección.
En distintos estados del país, activistas han denunciado amenazas, agresiones y atentados. Han acusado omisión de las autoridades y falta de garantías para continuar con su labor.
El ataque contra Teresa González Murillo se suma a una serie de agresiones previas contra buscadoras en Jalisco. Las organizaciones han señalado que el caso debe ser esclarecido con prontitud.
El estado de salud de la activista se reporta como grave. Sus compañeros han solicitado donaciones de sangre y apoyo para su familia, que enfrenta la crisis médica derivada del ataque.
Silencio de las autoridades y exigencias de colectivos
El silencio de la Fiscalía General de Jalisco ha generado críticas entre organizaciones de derechos humanos. Han insistido en la urgencia de brindar seguridad a quienes buscan a sus familiares desaparecidos.
El contexto de violencia ha sido documentado por organismos nacionales e internacionales. Han alertado sobre la vulnerabilidad en la que se encuentran los colectivos de búsqueda.
La agresión contra Teresa González Murillo es una muestra de los peligros que enfrentan quienes buscan justicia. Sus compañeros han exigido que el caso no quede impune.
El llamado de los colectivos ha sido claro: se necesitan medidas de protección inmediatas. Han advertido que la falta de seguridad solo fomenta más ataques contra quienes buscan a sus desaparecidos.
El caso de la activista ha reavivado el debate sobre la crisis de desapariciones en México. Se ha exigido una respuesta contundente por parte del gobierno estatal y federal.
En tanto, la comunidad ha mostrado su solidaridad con Teresa González Murillo. En redes sociales, se han difundido mensajes de apoyo y llamados a la justicia.
El futuro de la activista es incierto. Sus compañeros mantienen la esperanza de que pueda recuperarse y seguir con su lucha por encontrar a su hermano. –sn–

