Distribuidores de gas LP se manifestaron en dos ciudades clave del país para exigir condiciones justas y legales en su actividad económica.
Mauricio Ortega | Corresponsal
Una movilización inédita protagonizaron gaseros de Tijuana y Cancún este miércoles, al exigir públicamente la revisión de las tarifas de distribución impuestas por la extinta Comisión Reguladora de Energía (CRE).
Las manifestaciones se desarrollaron en completo orden, aunque no estuvieron exentas de reclamos firmes por parte de quienes dijeron verse atrapados en una regulación obsoleta.
Los transportistas afirmaron que los costos de adquisición del combustible han subido, mientras que los precios al público han permanecido congelados durante más de seis meses.
Representantes del sector gasero indicaron que esta situación ha comenzado a afectar la viabilidad económica de las empresas en el noroeste y sureste del país.
“Regulación obsoleta nos lleva a la quiebra”, acusan
En Tijuana, alrededor de 60 camiones de diversas compañías circularon por avenidas como Independencia y Paseo Centenario para arribar frente al Palacio Municipal.
Las unidades llevaban pancartas con consignas como “Por un precio justo” y “Sin margen no hay servicio”, mientras hacían sonar las bocinas a manera de protesta simbólica.
Luis Ángel Grana, gerente de ventas de Gas Silza, explicó que el incremento del gas a nivel internacional no ha sido acompañado por un ajuste en las tarifas nacionales.
“Estamos perdiendo dinero diariamente. La tarifa actual nos impide siquiera recuperar lo que pagamos por el producto”, señaló el representante empresarial.
Llamado urgente contra el “huachigas”
Los inconformes también pidieron acciones concretas contra el mercado ilegal de gas LP, conocido como “huachigas”, que ha crecido en varios estados del país.
Denunciaron que estos vendedores clandestinos no cumplen con ninguna norma de seguridad y venden a precios menores por no asumir los costos regulatorios.
Aseguraron que se trata de una competencia desleal que afecta no solo a las empresas, sino a los consumidores, quienes desconocen los riesgos de adquirir ese tipo de producto.
“Exigimos vigilancia, operativos y sanciones reales. No podemos competir con quien opera fuera de la ley”, reclamó Francisco Herrera, vocero de una empresa de distribución.
Cancún también salió a las calles
En Cancún, el movimiento se replicó con 40 pipas que circularon desde el acceso del Aeropuerto Internacional hasta el centro de la ciudad por avenidas como Luis Donaldo Colosio.
Las unidades también llevaban pancartas y se detuvieron frente a edificios gubernamentales para entregar documentos con sus demandas.
Los piperos exigieron una tarifa justa por la distribución del energético, al que consideraron “esencial para millones de hogares y comercios en todo México”.
Explicaron que no solo están enfrentando un margen comercial reducido, sino también riesgos operativos sin respaldo institucional suficiente.
Silencio institucional ante los reclamos
Hasta la tarde de este miércoles, ni la Comisión Reguladora de Energía, ni la Secretaría de Energía, emitieron pronunciamientos sobre las protestas.
El silencio fue interpretado como una muestra de desinterés por parte de las autoridades que, según los manifestantes, no comprenden la gravedad de la situación.
Los gaseros advirtieron que podrían radicalizar sus acciones si no hay una respuesta pronta que derive en mesas de diálogo con resultados tangibles.
“Somos trabajadores, no delincuentes. Solo queremos reglas claras y justas para seguir operando con legalidad”, expresó Daniel Velázquez, distribuidor local.
Regulación sin actualización, principal causa del malestar
La tarifa de distribución, que según los manifestantes lleva más de medio año sin modificarse, fue señalada como el principal obstáculo para la operación del sector.
Indicaron que las condiciones actuales los obligan a trabajar con márgenes casi nulos, lo que ha provocado despidos, cierres de rutas y hasta riesgo de quiebra.
Las empresas pidieron una fórmula tarifaria más transparente y flexible, que considere las variaciones del mercado internacional del gas.
También solicitaron que se les permita presentar sus propuestas técnicas en los procesos de regulación para evitar decisiones unilaterales.
Seguridad y regulación, ejes para sostener la industria
Además de lo económico, los distribuidores expusieron la urgencia de reforzar las normas de seguridad para prevenir accidentes durante el manejo del combustible.
Afirmaron que muchas de las pipas del mercado ilegal carecen de mantenimiento y operan con tanques sin certificación, lo que representa un peligro constante.
“Lo justo sería que todos trabajáramos bajo las mismas reglas y supervisión. Solo así evitamos tragedias y garantizamos un servicio de calidad”, apuntó Jorge Méndez.
La protesta concluyó sin incidentes, pero dejó en claro la molestia y desesperación que aquejan a uno de los sectores más esenciales para la vida cotidiana.
Se multiplican las protestas en el sector energético
Las movilizaciones en Tijuana y Cancún se sumaron a otras ocurridas recientemente en entidades como Nuevo León, Estado de México y Jalisco.
En todas ellas, el reclamo principal ha sido la parálisis regulatoria de la CRE, cuya reconfiguración administrativa desde su desaparición ha generado incertidumbre.
Organizaciones del ramo han solicitado a la Secretaría de Energía intervenir para garantizar estabilidad operativa y legal al sector de distribución de gas LP.
Las autoridades locales recibieron los documentos entregados por los manifestantes, pero no informaron si los canalizarán a instancias federales. –sn–

