FGR incinera más de 1.8 toneladas de drogas en Reynosa, Tamaulipas

La destrucción de narcóticos se realizó en coordinación con la Sedena y bajo vigilancia del Órgano Interno de Control

Por Martín García | Reportero

La Fiscalía General de la República (FGR) incineró más de 1.8 toneladas de drogas en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, como parte de sus diligencias ministeriales.
El evento formó parte del Programa de Destrucción de Narcóticos establecido por el marco legal nacional.
La operación se llevó a cabo bajo estricta supervisión y con apego a los lineamientos del Código Nacional de Procedimientos Penales.

El acto tuvo lugar en las instalaciones de la Octava Zona Militar, con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
La coordinación entre autoridades civiles y militares aseguró la legalidad del procedimiento.
Los narcóticos incinerados provenían de diversas investigaciones abiertas en la entidad fronteriza.
Se trató de droga asegurada en operativos y decomisos que formaron parte de carpetas de investigación vigentes.

Más de una tonelada de metanfetamina entre lo destruido

En total, se incineraron 881 kilos con 714 gramos y 100 miligramos de marihuana.
También se destruyeron 949 kilos con 520 gramos y 400 miligramos de metanfetamina.
Se sumaron además un gramo con 100 miligramos de cocaína y cinco gramos con 700 miligramos de goma de opio.

Estas cifras reflejaron la magnitud del aseguramiento realizado por diversas instituciones.
El volumen de metanfetamina representó una amenaza considerable para la salud pública.
Cada tipo de droga se pesó, clasificó y verificó previamente, conforme al protocolo ministerial.
La incineración respondió a la necesidad de retirar sustancias ilegales del alcance social.

MPF y Sedena encabezaron procedimiento conforme a ley

El evento fue coordinado por el Ministerio Público Federal (MPF), quien dirigió la identificación de sustancias.
También realizó el conteo, pesaje, verificación y destrucción de cada lote incautado.
Autoridades militares participaron activamente en la logística del operativo.
El trabajo conjunto entre instancias federales dio legalidad y orden al proceso.

El procedimiento se efectuó con base en lo dispuesto por la legislación penal vigente.
La destrucción física de narcóticos obedeció a disposiciones que exigen su eliminación.
Cada paso del protocolo contó con supervisión de personal capacitado y peritos oficiales.
Estas acciones permitieron dar transparencia a la erradicación de drogas aseguradas.

Verificación del Órgano Interno de Control garantizó transparencia

En el acto participó personal del Órgano Interno de Control de la FGR, que validó el cumplimiento normativo.
Los representantes de control interno documentaron que el proceso se realizó conforme a derecho.
También vigilaron que no existieran irregularidades durante el manejo de sustancias.

Además de peritos y policías ministeriales, se integraron testigos de asistencia.
La destrucción se documentó con actas firmadas por todos los actores involucrados.
Esto garantizó que cada sustancia contara con respaldo documental y trazabilidad jurídica.
El operativo se realizó sin contratiempos ni observaciones relevantes.

Continuidad del combate a las drogas en el norte del país

La FGR reafirmó con esta acción su compromiso en el combate al narcotráfico.
Las operaciones en el norte del país han permitido múltiples decomisos en los últimos meses.
En Tamaulipas, los esfuerzos institucionales se han centrado en cortar rutas de distribución.

La incineración de drogas evita su almacenamiento prolongado en bodegas judiciales.
También representa un cierre de ciclo en cada investigación penal que involucra narcóticos.
Las autoridades han reiterado que continuarán estas acciones de manera periódica.
Cada evento fortalece la confianza pública en el sistema de justicia penal federal. –sn–