Sheinbaum y Berdegué acusan represalia comercial tras aranceles a jitomates mexicanos

Por Paola Ramírez | Reportera

El gobierno de Estados Unidos revivió una disputa comercial añeja con México al anunciar una cuota compensatoria de 20.91% a los jitomates mexicanos. La medida entrará en vigor el próximo 14 de julio.

La decisión derivó de una acusación de dumping presentada por productores estadounidenses, principalmente del estado de Florida, quienes exigieron desde hace años una intervención formal.

La administración de Joe Biden, a través del Departamento de Comercio, informó su retiro del acuerdo de suspensión firmado con exportadores mexicanos en 2019. Con ello, reactivó el arancel.

La respuesta del gobierno mexicano no tardó. Durante una conferencia, la presidente Claudia Sheinbaum calificó la acción como injusta y carente de sustento técnico.

Agricultura acusó presión política y falta de evidencia

El secretario de Agricultura, Julio Berdegué, aseguró que la medida representaba un retroceso en la relación bilateral y perjudicaba directamente al consumidor estadounidense.

Durante su intervención, el funcionario explicó que la acusación de dumping nunca ha sido comprobada. “Desde hace casi tres décadas hemos firmado cinco acuerdos para suspender esta investigación”, sostuvo.

Añadió que dichos acuerdos no eran pactos entre gobiernos, sino entre asociaciones productoras y el Departamento de Comercio, con aval de reguladores estadounidenses.

“Ellos lo llaman dumping, nosotros lo llamamos competencia. Nunca han demostrado que nuestras exportaciones afecten su mercado de forma desleal”, puntualizó el secretario.

Florida, detrás del castigo comercial

El conflicto tiene origen en la presión ejercida por productores de jitomate en Florida, quienes desde hace seis años reclamaron una supuesta competencia desleal por parte de exportadores mexicanos.

La cuota se acordó previamente, aunque su aplicación se había suspendido anualmente mediante negociaciones. Esta vez, la autoridad estadounidense resolvió aplicar el arancel sin espacio para diálogo.

Berdegué afirmó que la decisión fue unilateral y sin respaldo técnico. “El 90% de los tomates que importa Estados Unidos vienen de México. No hay forma de sustituirlos de la noche a la mañana”, aseguró.

El funcionario sostuvo que la medida perjudicaría más al consumidor estadounidense que al productor mexicano, ya que encarecerá los productos derivados del jitomate.

Consumidores en EE.UU. pagarán las consecuencias

“En sus ensaladas, en su kétchup, en su comida diaria, verán el aumento de precios”, sostuvo el titular de Agricultura. “Es un castigo sin base técnica, pero con fuerte impacto popular”.

También señaló que difícilmente otros países podrán suplir el volumen, calidad y precio de los jitomates mexicanos en el corto plazo. “Que lo intenten. Les va a costar más”, afirmó.

El gobierno de México adelantó que recurrirá a los mecanismos de solución de controversias contemplados en el T-MEC para impugnar la cuota compensatoria.

“Nos defenderemos por las vías legales y diplomáticas. No permitiremos que intereses electorales en Florida se impongan a una relación comercial de décadas”, dijo Sheinbaum.

Reacciones divididas en ambos lados de la frontera

Mientras organizaciones agrícolas mexicanas acusaron un uso político del arancel, asociaciones estadounidenses del ramo aplaudieron la decisión del gobierno de Biden.

En el Congreso de Estados Unidos, legisladores del sur del país respaldaron la medida. Por el contrario, voces empresariales temieron un aumento en los precios al consumidor.

En México, cámaras de comercio agrícola alertaron sobre posibles pérdidas millonarias para exportadores, en especial del norte del país. Sinaloa, Baja California y Zacatecas se verían especialmente afectados.

El impacto podría sentirse también en empleos, ingresos y producción agrícola destinada al mercado exterior, advirtieron analistas del sector.

México evalúa contramedidas y diálogo diplomático

El gobierno mexicano anunció que no descartará represalias comerciales si el conflicto escala. No obstante, expresó su disposición al diálogo con las autoridades estadounidenses.

“El canal diplomático sigue abierto. Pero no permitiremos medidas injustificadas que afecten a miles de productores y trabajadores agrícolas”, afirmó Sheinbaum.

La Secretaría de Economía, encabezada por Raquel Buenrostro, prepara un expediente técnico para contrarrestar los argumentos del Departamento de Comercio.

El gobierno también consultará con productores y exportadores para evaluar medidas de contención ante el impacto económico que generará el arancel.