Clara Brugada presentó equipo para detectar fugas no visibles y recuperar 600 litros por segundo
Por Fausto Hernández | Reportero
El jefe de Gobierno, Clara Brugada Molina, presentó este martes el nuevo equipo especializado en detección y atención de fugas no visibles de agua. El objetivo fue mejorar la eficiencia en la red hidráulica capitalina y recuperar un volumen de 600 litros por segundo al año.
Durante una conferencia de prensa en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la mandataria capitalina afirmó que el equipo representó una inversión de 20 millones de pesos. Su funcionamiento se basó en cámaras, sensores y herramientas que permitieron ubicar fugas subterráneas.
“El equipo adquirido fue el más avanzado tecnológicamente, con capacidad para intervenir fugas que no pueden detectarse a simple vista”, afirmó Brugada Molina al explicar la operación del sistema.
La funcionaria sostuvo que este tipo de fugas representaron una pérdida constante de agua y que atenderlas equivalió a crear hasta diez pozos nuevos, en términos de caudal recuperado.
Triplicarán atención de fugas hacia 2027
La meta para este año contempló la reparación de al menos 4 mil 500 fugas no visibles. Con ello, se previó una recuperación sustancial del recurso hídrico para más de 180 mil personas.
Clara Brugada indicó que se buscó triplicar el número de fugas reparadas. De 11 mil 315 solicitudes atendidas en 2024, se pretendió pasar a más de 30 mil en el presente año y alcanzar 100 mil en 2027.
Las cifras oficiales señalaron que 11 mil reportes provinieron del Sistema Unificado de Atención Ciudadana. A través de la Línea H2O, con marcación rápida *426, se recibieron 7 mil 639 más.
De esos reportes, 3 mil 203 correspondieron a vías primarias. En estos casos, la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA) asumió la atención, con una efectividad del 99 por ciento.
Cinco estrategias para contener el desperdicio hídrico
Durante su intervención, Brugada Molina delineó cinco estrategias para el combate al desperdicio de agua. Entre ellas se encontró la atención inmediata de fugas visibles y la sustitución de tramos deteriorados.
También se implementaron campañas informativas para identificar fugas domésticas y un seguimiento a consumos no reportados, lo que permitió ubicar fugas administrativas.
La sustitución de tuberías deterioradas implicó una inversión de 300 millones de pesos. Esta estrategia se enfocó en zonas donde la infraestructura superó su vida útil.
“Cada fuga reparada significó agua recuperada. Este esfuerzo debe valorarse por su impacto ambiental y social”, aseveró el jefe de Gobierno capitalino.
Más de 350 fugas no visibles ya fueron reparadas
El titular de la SEGIAGUA, José Mario Esparza Hernández, explicó que desde finales de 2024 se repararon más de 350 fugas no visibles con el nuevo equipo. Esta cifra superó lo conseguido previamente en todo el año.
“Este avance permitió aumentar nuestras capacidades operativas, tal como lo instruyó el jefe de Gobierno”, declaró el funcionario durante la conferencia de prensa.
El subsecretario de Infraestructura Hidráulica, Ricardo Alberto Munguía Alfaro, señaló que el equipo comenzó operaciones en la alcaldía Tlalpan, al sur de la capital.
En esa demarcación, se atendieron más de 100 fugas no visibles. El funcionario afirmó que por cada fuga visible en la vía pública, hubo otra oculta que requirió intervención urgente.
Tecnología de precisión para enfrentar el reto hídrico
El equipo adquirido incluyó cámaras robotizadas capaces de operar en tuberías de cuatro a 60 pulgadas. Además, se sumaron cámaras de empuje manual para inspecciones rápidas.
También se incorporaron 15 geófonos de alta precisión, correladores de hidrófonos y detectores de infraestructura subterránea. Estos dispositivos permitieron delimitar con exactitud las zonas afectadas.
Se integraron cinco detectores de tuberías plásticas y metálicas, así como trazadores de tomas. Todo el conjunto optimizó las labores de campo del personal técnico.
“Este equipo representó un salto cualitativo en el mantenimiento de la red hidráulica. No se trató solo de reparar, sino de prevenir y administrar mejor el recurso”, sostuvo Munguía Alfaro.
Con visión al futuro: más agua y menos desperdicio
El jefe de Gobierno remarcó que el objetivo final fue garantizar el acceso equitativo al agua. Aseguró que con estas acciones la capital entró en una nueva etapa en la gestión de su red hidráulica.
Subrayó que el combate al desperdicio de agua formó parte de la transformación del sistema de servicios públicos que impulsó su administración. La meta fue lograr eficiencia y justicia social.
Las autoridades aseguraron que la innovación tecnológica se mantuvo como eje rector. Planean incorporar más equipos en los próximos años, conforme avance el programa.
“Tenemos claro que el agua es un derecho, no un privilegio. Nuestro compromiso fue no fallarle a la gente”, expresó Brugada Molina al cierre de la conferencia. –sn–

