Reconocen a autoridades queretanas por impulsar “Masculinidades Saludables” contra adicciones

Por Tomás Enríquez | Corresponsal

El Observatorio Juvenil por la No Discriminación Querétaro (OJQ) y SOS Discriminación Internacional Querétaro reconocieron los esfuerzos institucionales por impulsar las Masculinidades Saludables. Esta estrategia se enfocó en prevenir y atender adicciones desde un enfoque emocional.

Las juventudes antidiscriminatorias reconocieron a la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro (Seseq) y al Centro de Prevención, Formación y Rehabilitación de Adicciones “El Refugio” AC. Ambas entidades implementaron talleres en centros de atención y recuperación.

Los promotores de esta iniciativa indicaron que el machismo impuso estereotipos que inhibieron la expresión emocional masculina. Esto provocó que muchos hombres reprimieran sus afectos y dolores desde la infancia.

Ese silencio emocional condujo a algunos a consumir sustancias como una vía de escape. Aunque atenuaban el dolor por momentos, no resolvieron las heridas emocionales de raíz, y en muchos casos derivaron en adicciones severas.

La masculinidad como eje de salud emocional

De acuerdo con los colectivos juveniles, la promoción de Masculinidades Saludables permitió un enfoque integral de la salud masculina. La estrategia fortaleció procesos de autocuidado, expresión afectiva y rechazo a la violencia.

El objetivo de estos talleres fue sensibilizar a los hombres sobre las consecuencias del machismo en su salud física y emocional. También buscaron desmontar los mitos sobre virilidad ligados a la agresividad y el silencio.

Uno de los testimonios compartidos durante la ceremonia de reconocimiento evidenció el impacto del programa. Un joven en proceso de rehabilitación señaló que aprendió a identificar su dolor interno y a tratarlo sin recurrir al alcohol.

En sus palabras, comprendió que muchas de sus conductas violentas y su adicción tenían raíces en heridas emocionales. “Las drogas nos adormecían, pero no sanaban”, expresó durante el encuentro organizado por OJQ.

Talleres con perspectiva de género y salud integral

Los talleres fueron impartidos por la Seseq, a través del Componente de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes. Se aplicaron en distintos centros de rehabilitación del estado, con una metodología participativa.

Las juventudes organizadoras insistieron en la importancia de ampliar estos programas al ámbito escolar. Consideraron urgente integrar contenidos sobre masculinidades desde el nivel preescolar hasta el universitario.

La propuesta busca evitar que las nuevas generaciones reproduzcan modelos violentos y autodestructivos. También promueve relaciones humanas basadas en el respeto, el afecto y el cuidado mutuo.

El enfoque integral propone reconocer las emociones, pedir ayuda cuando se necesita y construir vínculos libres de violencia. Según los jóvenes, esta pedagogía puede transformar conductas desde etapas tempranas.

Reconocimiento institucional y llamado a reforzar políticas públicas

Las juventudes de SOS Discriminación Internacional Querétaro reconocieron públicamente el compromiso de Seseq y El Refugio AC. Afirmaron que su intervención ha sido clave para atender las adicciones desde sus causas profundas.

Subrayaron que estas prácticas deben institucionalizarse en las políticas públicas de salud y educación. Al mismo tiempo, pidieron mayor presupuesto para multiplicar los talleres en distintas regiones del estado.

Según indicaron, la masculinidad hegemónica ha causado estragos en la salud emocional masculina. Por ello, urge generar espacios donde los hombres aprendan a llorar, hablar y sanar sus traumas sin temor a ser juzgados.

Las juventudes recalcaron que estas herramientas no solo previenen adicciones, sino que fomentan entornos sociales menos violentos. En su visión, construir nuevas formas de ser hombre también es una forma de justicia social.

“El machismo también nos daña a los hombres”

En el testimonio citado por los jóvenes, uno de los participantes relató cómo el machismo le impidió hablar de su dolor. Esa represión emocional se tradujo en conductas destructivas y el uso constante de sustancias.

Dijo que al participar en los talleres comprendió el origen de su sufrimiento. Con el acompañamiento adecuado, pudo empezar a sanar y transformar su masculinidad en una herramienta de autocuidado y no de violencia.

“Nos enseñaron que no podíamos llorar ni hablar de lo que sentimos”, dijo. “Pero ahora sabemos que expresar el dolor es necesario para curar. Aprender eso nos ha salvado”, concluyó el joven rehabilitado.

Los colectivos reconocieron que estas experiencias reflejan una necesidad social urgente. Consideraron que trabajar desde la raíz emocional puede evitar recaídas y fomentar una reinserción más plena.

Educación emocional como prevención estructural

Los organizadores del evento enfatizaron la importancia de formar a los hombres desde niños en el cuidado emocional. Argumentaron que la educación emocional debe dejar de ser un lujo para convertirse en un derecho.

Propusieron la capacitación de docentes y padres de familia en enfoques de masculinidad alternativa. También llamaron a los medios de comunicación a visibilizar modelos de hombres que cuidan, dialogan y construyen paz.

Los colectivos juveniles expresaron su disposición a colaborar con las instituciones para llevar estos contenidos a más espacios. Propusieron integrar estos enfoques en los planes de estudio estatales.

Finalmente, pidieron a las autoridades federales observar y replicar la experiencia queretana en otras entidades. Consideraron que los resultados obtenidos pueden aportar al combate nacional contra las adicciones. –sn–