Incendio arrasa 200 hectáreas en el Parque Nacional Cofre de Perote

Sedena, Guardia Nacional y brigadistas estatales operaron en conjunto ante la expansión del fuego en zonas forestales de Veracruz

Por Roberto Córdova | Corresponsal

El incendio forestal que azotó el Parque Nacional Cofre de Perote consumió cerca de 200 hectáreas de vegetación en los últimos días, según reportes oficiales. El siniestro afectó principalmente zonas de pino y encino, donde el fuego avanzó con rapidez debido a los vientos fuertes y la sequedad del terreno.

Ante la magnitud del evento, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) intensificó las labores de combate con el despliegue de personal especializado. La operación se desarrolló bajo el esquema del Plan DN-III-E, con acciones terrestres y apoyo aéreo.

El gobierno de Veracruz colaboró con recursos técnicos, incluyendo un helicóptero equipado para descarga de agua y un camión cisterna. Ambas unidades se emplearon para realizar vuelos de reconocimiento y atacar los puntos de calor detectados.

Los trabajos de sofocación contaron con la participación de brigadas de Protección Civil, elementos de la Guardia Nacional y combatientes forestales de la Conafor, quienes se movilizaron a las zonas más comprometidas.

Autoridades federales y estatales intensificaron operaciones

El fuego se concentró en una región de difícil acceso, lo que complicó las maniobras iniciales. Sin embargo, los equipos lograron contener algunos frentes gracias a las estrategias coordinadas entre dependencias.

La Sedena informó que elementos del 111/o. Batallón de Infantería ingresaron al área para crear brechas cortafuego, remover material combustible y garantizar la seguridad de los brigadistas.

A su vez, la Guardia Nacional colaboró con patrullajes perimetrales para evitar el ingreso de personas ajenas y apoyar en la logística del operativo. Su presencia buscó también disuadir actividades humanas que pudieran reactivar el incendio.

El gobierno de Cuitláhuac García supervisó el despliegue, y sus voceros afirmaron que se mantendría la vigilancia continua en la zona durante los próximos días. Se priorizó la protección del ecosistema y de las comunidades cercanas.

No hubo personas heridas ni viviendas afectadas

Pese a la intensidad del incendio, no se reportaron personas lesionadas. Las autoridades confirmaron que no hubo necesidad de evacuar viviendas, aunque se mantuvo una alerta preventiva para los poblados más próximos.

El operativo logró detener el avance del fuego hacia áreas habitadas. Los pobladores fueron informados mediante altavoces y recorridos informativos realizados por Protección Civil.

Brigadistas voluntarios provenientes de comunidades vecinas ofrecieron apoyo para transportar herramientas, suministrar agua y asistir en labores de remoción de escombros. Su colaboración resultó esencial en las primeras horas de combate.

Las condiciones climáticas no favorecieron la mitigación, ya que la humedad relativa se mantuvo baja y los vientos alcanzaron ráfagas superiores a los 30 kilómetros por hora en la cima del Cofre de Perote.

La reforestación y restauración serán prioritarias

Especialistas de la Conafor realizaron una evaluación preliminar de los daños ambientales. Se concluyó que la vegetación de pino y oyamel se vio severamente comprometida, por lo que se planearán campañas de restauración.

El impacto en la fauna silvestre fue considerado moderado, aunque algunas especies pequeñas se desplazaron por el humo. No se hallaron cadáveres de mamíferos o aves de importancia ecológica.

Las autoridades ambientales aseguraron que en cuanto se controle por completo el incendio, iniciarán estudios de suelo para determinar la viabilidad de reforestación y las zonas más propensas a la erosión.

El Parque Nacional Cofre de Perote, declarado como tal en 1937, representa uno de los pulmones verdes más importantes del centro del país. Sus áreas protegidas son hábitat de especies como el gato montés y el halcón peregrino.

Estrategias de contención continuarán los próximos días

El gobierno federal mantuvo presencia en el sitio con vigilancia permanente. La Sedena reiteró su compromiso con la protección civil mediante el reforzamiento del Plan DN-III-E en zonas forestales vulnerables.

Brigadas móviles recorrerán el perímetro afectado para verificar que no queden brasas activas. También se instalaron puntos de observación con drones y cámaras térmicas, que permitirán monitoreo constante.

Autoridades estatales informaron que se levantarán actas para deslindar responsabilidades en caso de determinarse una causa humana en el origen del siniestro. Hasta el momento, no se ha confirmado si fue provocado.

El helicóptero estatal seguirá operando durante la jornada del sábado para realizar descargas aéreas en zonas críticas, y un segundo equipo se encuentra en alerta para sustituirlo en caso de fallas técnicas. –sn–