Temor en la Iglesia por comicios judiciales: crimen organizado podría infiltrarse
Por Gabriela Díaz | Reportera
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su inquietud por el proceso electoral del Poder Judicial, que se celebrará el próximo 1 de junio.
Los obispos advirtieron que el crimen organizado podría colocar a sus operadores en cargos clave del sistema de justicia. Este pronunciamiento tuvo lugar durante la CXVIII Asamblea Plenaria, celebrada en la sede de la CEM, al sur de la Ciudad de México.
Iglesia teme infiltración delictiva en la estructura judicial mexicana
El obispo Ramón Castro Castro, presidente del CEM, aseguró que el país enfrenta un riesgo alto ante la posibilidad de que personas sin perfil ético o profesional accedan a funciones de gran responsabilidad. “Tenemos temor de que vayan a llegar algunas personas que no sean idóneas para servir en algo tan importante”, afirmó.
En conferencia de prensa, el jerarca católico subrayó que este riesgo va más allá de preocupaciones religiosas, pues también afecta a ciudadanos, instituciones y servidores públicos. “Incluso los mismos funcionarios podrían quedar en manos del crimen organizado”, advirtió.
Dijo que no se trata de una preocupación exclusiva del ámbito eclesiástico, sino de un clamor que se extiende entre sectores amplios de la sociedad civil. Por ello, llamó a los votantes a emitir un sufragio consciente, responsable y libre de presiones ilegales.
La CEM presentó su postura como parte del mensaje central de su asamblea anual, celebrada del 28 de abril al 2 de mayo. Durante estos días, abordaron temas clave como seguridad, violencia, derechos humanos y democracia.
Senado advierte vínculos entre candidatos judiciales y el narcotráfico
El pasado 23 de abril, el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, alertó sobre aspirantes al Poder Judicial con presuntos nexos criminales. Anunció que impugnarán ante el TEPJF al menos veinte candidaturas.
Un día antes, el legislador había revelado que su equipo detectó a defensores de narcotraficantes postulándose para cargos judiciales. Señaló que este tipo de infiltraciones representa una amenaza directa al Estado de derecho.
Estas denuncias han generado tensión entre el Senado, el Poder Judicial y organizaciones ciudadanas que exigen mayor transparencia en el proceso electoral. La desconfianza también alcanzó al Ejecutivo federal, señalado por intentar influir en la elección.
La elección judicial del 1 de junio será la primera en su tipo en la historia del país. Más de 99 millones de personas están convocadas a elegir 881 cargos, entre ellos ministros de la Suprema Corte y magistrados electorales.
Obispos claman por justicia, paz y atención a víctimas de violencia
Durante su mensaje, los obispos hicieron un llamado a la población para no caer en la desesperanza ante la violencia creciente. Pidieron no permitir que el miedo paralice el compromiso ciudadano con la paz y la democracia.
La CEM reiteró su respaldo a las víctimas de la violencia, incluidas mujeres, pueblos indígenas, migrantes y jóvenes. “Seamos una Iglesia donde todas las voces cuenten”, declararon los prelados.
Advirtieron sobre el dolor que provocan las desapariciones forzadas, muchas veces vinculadas a fosas clandestinas y reclutamientos forzados por parte del crimen organizado. Señalaron que este flagelo permanece impune en muchos casos.
También señalaron el avance de adicciones como el alcoholismo y el consumo de drogas, que afectan tanto a las familias como al tejido social. Demandaron estrategias de prevención y atención por parte del Estado.
Asesinato de jóvenes en Irapuato cimbró a la Iglesia católica
En su pronunciamiento, los obispos recordaron el asesinato reciente de ocho jóvenes en una comunidad de la Diócesis de Irapuato, en Guanajuato. Calificaron el hecho como una herida profunda para la sociedad y la Iglesia misma.
Demandaron justicia para los familiares de las víctimas y un compromiso firme de las autoridades para frenar el clima de impunidad. Enfatizaron que la violencia no distingue edades ni condiciones sociales.
El mensaje de la CEM incluyó un exhorto a la comunidad católica para participar activamente en la vida pública. Sostuvieron que el voto libre y razonado es una herramienta esencial para detener el deterioro institucional.
Insistieron en que la democracia necesita de ciudadanos informados, y de autoridades comprometidas con la legalidad y el bien común. Por ello, instaron a observar con atención el desarrollo de las campañas judiciales.
Preocupan riesgos de intromisión y cooptación en elección judicial
Organismos como la ONU, asociaciones de jueces y colectivos de víctimas han expresado reservas ante el proceso en curso. Advirtieron que las campañas podrían estar expuestas a manipulaciones desde el Ejecutivo o el crimen organizado.
Las campañas iniciaron el 30 de marzo y concluirán el 28 de mayo, en un contexto de alta conflictividad. Varios candidatos han denunciado amenazas y actos de violencia en sus distritos.
El proceso contempla la participación de 3 mil 422 aspirantes, que buscan ocupar cargos dentro de la Suprema Corte, el Tribunal de Disciplina Judicial y el Tribunal Electoral. El número de postulantes ha desatado dudas sobre la capacidad de evaluación del electorado.
Frente a estas inquietudes, los obispos católicos reiteraron su llamado a construir una democracia con ética y responsabilidad. Sostuvieron que el Poder Judicial no puede ser botín de intereses ajenos a la legalidad.
CEM exige proteger la institucionalidad y los derechos de los votantes
Para la CEM, proteger al Poder Judicial es una tarea urgente para el futuro democrático del país. Reclamaron mecanismos más estrictos de vigilancia y depuración de candidatos con antecedentes dudosos.
Señalaron que sin una justicia libre de corrupción, el país continuará sumido en la violencia y la injusticia. Llamaron a todas las instituciones del Estado a cumplir su función con honestidad.
Finalmente, la CEM concluyó que la esperanza debe ser más fuerte que el miedo. Aseguraron que México necesita líderes justos, íntegros y cercanos a la gente para enfrentar los desafíos actuales.
A través de su mensaje, la Iglesia buscó motivar a sus fieles a no dejarse vencer por la indiferencia. Recordaron que cada voto puede marcar la diferencia entre la legalidad o el caos. –sn–

