La joven de 21 años quedó detenida con más de 200 dosis de estupefacientes; habría operado como distribuidora de La Unión Tepito
Por Fausto Hernández | Reportero
Con 72 dosis de metanfetamina, 103 envoltorios de cocaína y 50 bolsitas de marihuana, agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) arrestaron a Sherlyn “N”, cuñada de Óscar Andrés Flores Ramírez, alias El Lunares, en la alcaldía Gustavo A. Madero.
La mujer de 21 años circulaba a bordo de un vehículo blanco con placas de Oaxaca, cuando fue interceptada por elementos de seguridad en la colonia Malinche, justo en Avenida Ingeniero Eduardo Molina, esquina con Oriente 81.
La presunta criminal se encontraba en pleno acto de distribución de droga, según informes policiales, al momento de ser abordada por los elementos que realizaban un patrullaje preventivo en esa zona del norte de la capital.
Además de los estupefacientes, le aseguraron un teléfono celular y aproximadamente dos mil pesos en efectivo, presuntamente obtenidos por la venta ilegal de narcóticos.
Caída de operadora clave del narcomenudeo
Los oficiales trasladaron a Sherlyn “N” ante el Ministerio Público, junto con los objetos incautados, para iniciar la carpeta de investigación correspondiente por delitos contra la salud.
Fuentes de la SSC aseguraron que la joven estaba encargada de recibir parte de las ganancias obtenidas por el narcomenudeo del grupo criminal La Unión Tepito, en específico de una célula que aún opera en zonas del norte de la capital.
El arresto ocurrió a una semana de la detención de Christian Abdiel, alias El Cabezón, primo de El Lunares, quien también formó parte de la estructura delictiva dedicada a secuestros, extorsión y cobros de piso.
Este nuevo golpe al cártel urbano representa un avance en la estrategia de debilitamiento de células familiares que mantienen activos los circuitos de distribución, según indicó una fuente allegada a la investigación.
Vínculos familiares con el crimen organizado
De acuerdo con reportes de inteligencia, el esposo de Sherlyn “N”, identificado como Brandon Alexis Flores Ramírez, alias El Junior, se encuentra actualmente en prisión por vínculos directos con La Unión Tepito.
El Junior es hermano de El Lunares y fue detenido junto con su tío, Alejandro Kuhliger Flores, alias El Tío, quienes operaban como jefes de plaza y coordinadores de actividades ilícitas en zonas céntricas de la ciudad.
Ambos se encuentran bajo proceso penal por homicidios, secuestros y cobro de piso, delitos por los cuales podrían enfrentar sentencias superiores a 40 años, de acuerdo con el Código Penal capitalino.
El grupo encabezado por la familia Flores Ramírez fue considerado uno de los más violentos y estructurados dentro de la organización criminal La Unión Tepito.
La SSC mantiene vigilancia en zonas estratégicas
La SSC ha reforzado los patrullajes y retenes en colonias como Malinche, San Felipe de Jesús y Cuautepec, donde células residuales intentan retomar el control del narcomenudeo, según detallaron mandos operativos.
La vigilancia aumentó tras identificar que exintegrantes de la organización continúan activos, delegando funciones a familiares o parejas sentimentales, como fue el caso de Sherlyn “N”.
La detención forma parte de una línea de investigaciones abiertas desde 2020, tras la primera captura de El Lunares, quien mantenía una red de distribución extendida en tres alcaldías de la capital.
El seguimiento a mujeres involucradas en tareas logísticas y de trasiego ha permitido nuevas detenciones en los últimos seis meses, señaló la dependencia.
Narcomenudeo operado desde redes familiares
El uso de mujeres jóvenes para encabezar la venta de droga ha sido una estrategia constante en grupos criminales que intentan pasar desapercibidos ante las autoridades.
Sherlyn “N”, sin antecedentes penales conocidos, habría sido entrenada por sus familiares para manejar dinero, coordinar entregas y mantener contacto con vendedores a pie.
Esta modalidad permite que las autoridades tarden más en detectar la operación, al tratarse de personas sin historial delictivo directo o sin pertenecer a círculos violentos visibles.
Las autoridades buscarán determinar si Sherlyn “N” fungía también como intermediaria para la transferencia de recursos obtenidos por las células delictivas.
Golpe a la estructura económica del grupo criminal
El arresto afectó el circuito económico del grupo en Gustavo A. Madero, al interrumpir un flujo constante de ingresos, según revelaron fuentes de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX).
La dependencia también investiga si parte del dinero incautado era destinado al pago de sobornos o para sostener la defensa legal de miembros encarcelados.
El decomiso de más de 200 dosis en una sola operación reflejó el nivel de actividad que aún mantiene la red criminal, a pesar de los arrestos de sus principales cabecillas.
Autoridades indicaron que continuarán con cateos y vigilancia electrónica para detectar puntos de acopio y zonas de venta. –sn–

