Clara Brugada asistió al funeral; exigieron justicia por el asesinato de sus colaboradores.
Por Fausto Hernández | Reportero
Bajo un fuerte dispositivo de seguridad coordinado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana y policías de Tránsito, arribó la jefe de Gobierno, Clara Brugada, al funeral de su Secretaria Particular y el Coordinador de Asesores, quienes fueron asesinados durante la mañana. La mandataria capitalina llegó acompañada de la exfiscal Ernestina Godoy para brindar el pésame a las familias. La ceremonia fúnebre se llevó a cabo en una funeraria ubicada en la colonia San Rafael, alcaldía Cuauhtémoc, al centro de la capital.
Los cuerpos de Ximena Guzmán y José Muñoz llegaron desde las cinco de la tarde a la calle José Rosas Moreno, esquina James Sullivan, donde ya se encontraba un operativo de seguridad. Ambos colaboradores fueron considerados parte del primer círculo de Clara Brugada, por lo que el evento fue resguardado con máxima discreción. Las autoridades delimitaron el acceso a los asistentes mediante vallas metálicas y personal de tránsito.
Asisten altos funcionarios
Entre los primeros en llegar se encontró el Coordinador General del C5, Salvador Guerrero Chiprés, quien saludó a la familia. También acudieron la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Nadine Gasman, y la secretaria de Turismo y Salud, Alejandra Frausto. El titular de Atención Ciudadana, Tomás Pliego, se reunió con otros funcionarios al interior de la funeraria. El funcionario Ángel Sánchez también se integró al cortejo de condolencias.
Al lugar llegó el comisario jefe Elpidio de la Cruz Contreras, conocido por su indicativo “Álamo”, acompañado de cuatro elementos para brindar condolencias oficiales. La directora del DIF, Beatriz Rojas, y el exalcalde de Gustavo A. Madero, Francisco Chíguil, acudieron con semblante serio. Las autoridades señalaron que el funeral se realizaría en la Capilla del Sagrado Corazón, a las ocho de la noche, únicamente con allegados.
Familiares conmocionados
Los familiares de José Muñoz, conocido como “Pepe”, evitaron declaraciones. Con lágrimas en los ojos y abrazos contenidos, informaron que analizarían si hablarían públicamente. El acceso se restringió a personas cercanas y funcionarios previamente autorizados por protocolo. El ambiente reflejaba el shock emocional por los hechos violentos ocurridos horas antes.
La jefe de Gobierno Clara Brugada arribó en punto de las nueve de la noche. Caminó junto a Ernestina Godoy, saludó a dolientes, abrazó a familiares y agradeció personalmente a quienes mostraron solidaridad. A la entrada del recinto fúnebre, grupos de simpatizantes se concentraron con pancartas encendidas por velas.
Simpatizantes rodean funeraria
Un grupo de colonos de San Miguel Teotongo llegó con carteles que expresaban respaldo a Clara Brugada. Las leyendas decían: “Apoyo total, la Ciudad con Clara” y “Viven en la memoria de la Unión de Colonos”. En silencio, permanecieron a las afueras de la funeraria en señal de respeto.
La organización fue rigurosa: se permitió su entrada al recinto con la condición de que no exhibieran pancartas ni realizaran consignas. Autoridades indicaron que se trataba de un espacio reservado al duelo privado. Minutos antes del arribo de la jefe de Gobierno, llegaron más de cien personas vinculadas con movimientos sociales.
Los asistentes, identificados como simpatizantes zapatistas, exigieron justicia mediante consignas breves. Gritaron “Justicia para Pepe y Xime” mientras se alineaban frente a la fachada de la funeraria. Policías de tránsito ordenaron el paso peatonal para evitar alteraciones en la circulación.
Condolencias institucionales
Funcionarios que no pudieron asistir enviaron coronas florales y mensajes escritos. Entre ellos, la alcaldesa de Venustiano Carranza, Evelyn Parra, y comerciantes de la Central de Abasto. También se hicieron presentes la Comisión de Derechos Humanos, funcionarios de Iztacalco y legisladores locales.
Las coronas fueron acomodadas en el vestíbulo de la funeraria, donde empleados de protocolo organizaron las muestras de apoyo. Se evitó que los nombres de los remitentes se difundieran a medios, por respeto a la familia. A las afueras, varios vecinos se sumaron en silencio.
Ciudadanía se solidariza
Vecinos esperaban formados para poder acceder juntos al recinto. Aunque el lugar se encontraba vigilado, el personal permitió el ingreso controlado en grupos de cinco personas. El clima era de respeto, sin muestras de protesta ni interrupciones al desarrollo del funeral.
Muchos portaban veladoras encendidas y flores blancas. El gesto fue agradecido por familiares y colaboradores que salían brevemente a agradecer la asistencia. Algunos simpatizantes sostuvieron imágenes de las víctimas, colocadas en cartulinas negras.
Apoyo institucional y ciudadano
Elementos de la SSC establecieron un perímetro de seguridad en la colonia San Rafael. Autoridades informaron que el operativo se mantendría hasta la medianoche. La Secretaría de Protección Civil colocó señalizaciones por el cierre temporal de calles aledañas.
El protocolo incluyó unidades de emergencia, ambulancias y patrullas en puntos clave. La funeraria permaneció bajo resguardo hasta el cierre del servicio religioso. No se reportaron incidentes. –sn–

