Este martes 17 de junio inicia la aplicación de la Ley Silla. La medida legal busca dignificar el trabajo. Descanso laboral obligatorio.
Por Gabriela Díaz | Reportera
El Senado aprobó esta ley en diciembre del 2024. A partir de ahora, los empleadores están obligados a proporcionar sillas con respaldo funcional a su personal, como parte de una reforma a la Ley Federal del Trabajo. El cambio responde a la necesidad de garantizar el derecho al descanso postural durante la jornada laboral.
La disposición legal tuvo un periodo de 180 días para entrar en vigor. Esta nueva norma alcanzará principalmente a trabajadores del sector comercio y de servicios, donde se suele exigir permanecer de pie por horas. Se considera que esta medida cerrará una brecha histórica en materia de derechos laborales.
En años anteriores, la ley mexicana exigía contar con asientos suficientes, pero no como parte de un derecho al descanso. La reforma transforma esa disposición en una obligación vinculante para preservar la salud y bienestar de las y los trabajadores. El incumplimiento será sancionado con multas económicas.
Nuevas obligaciones patronales
Los artículos 132 y 133 de la Ley Federal del Trabajo fueron modificados. Las empresas deberán destinar espacios para el descanso postural con sillas adecuadas y funcionales. Esta modificación aplica incluso en sectores donde la costumbre empresarial había ignorado el tema.
El derecho se reconocerá formalmente como parte de las condiciones mínimas laborales. La reforma establece que no podrán obligar a los trabajadores a permanecer de pie durante toda la jornada. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social tendrá un papel activo en la vigilancia del cumplimiento.
Las inspecciones podrán derivar en la suspensión temporal de actividades si se detectan omisiones reiteradas. La STPS también emitirá normativa técnica adicional sobre los efectos de la postura prolongada en el trabajo. El reglamento deberá publicarse en un plazo de 30 días naturales.
Objetivo: prevenir enfermedades
Con la nueva disposición, se busca prevenir enfermedades derivadas de largas jornadas sin descanso. Entre ellas se encuentran várices, fatiga muscular, desgaste articular y dolores de espalda. Las afectaciones están ampliamente documentadas en trabajadores de vigilancia, limpieza y comercio.
El Congreso definió que las empresas deberán adecuar sus reglamentos internos. Se otorgó un plazo de 180 días naturales para cumplir con la adecuación normativa. La medida beneficiará a sectores vulnerables que durante años han enfrentado condiciones laborales rígidas.
En el artículo 133, fracción XVII Bis, se especifica que el objetivo es garantizar salud y dignidad laboral. A partir de esta reforma, el uso de asientos se convertirá en un derecho exigible legalmente. Los empleadores deberán facilitarlo sin represalias ni condicionamientos.
Multas por incumplimiento
La nueva Ley Silla contempla sanciones que van de 250 a 2,500 Unidades de Medida y Actualización (UMA). Las sanciones aplicarán en casos de negativa injustificada. Además, los centros laborales estarán obligados a contar con espacios adecuados para el descanso.
El uso del asiento será regulado mediante los reglamentos internos de cada empresa. Sin embargo, la norma federal tiene carácter obligatorio, por lo que debe cumplirse en todos los centros de trabajo donde la naturaleza de las funciones lo permita.
El marco legal fue influido por antecedentes internacionales. Países como Chile, Uruguay y Argentina implementaron legislaciones similares desde principios del siglo XX. Con la Ley Silla, México se suma a esa tendencia en la defensa de derechos laborales.
Regulación en sectores específicos
El derecho aplica para cocineros, panaderos, meseros, personal de limpieza, guardias, taquilleros y cajeros, entre otros. La exigencia de contar con respaldo busca evitar que el asiento sea simbólico o inadecuado. La ergonomía será un criterio fundamental.
La implementación será gradual. Las empresas deberán realizar ajustes internos, mientras la STPS continúa con la emisión de reglas técnicas. La vigilancia y seguimiento formarán parte de una política nacional de salud ocupacional.
El Congreso afirmó que esta ley responde a una deuda histórica. Con ella, se da un paso hacia el reconocimiento de condiciones laborales más humanas. También se atiende una exigencia planteada por organizaciones sindicales y colectivos laborales.
Condiciones laborales más dignas
La reforma amplía los derechos establecidos en la Ley Federal del Trabajo. Por primera vez, se reconoce el descanso postural como una necesidad de salud. El cambio representa un avance normativo en favor de millones de trabajadores y trabajadoras.
Los empleadores no podrán negar este derecho, salvo en funciones donde existan condiciones específicas que lo impidan. En esos casos, deberá justificarse técnicamente y ofrecerse una alternativa de descanso.
La Ley Silla representa un cambio de paradigma. A partir de ahora, sentarse en la jornada laboral no será visto como flojera, sino como un derecho laboral legítimo. El país da así un paso más hacia la dignificación del trabajo. –sn–


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