Una persona menstruante puede atravesar más de 450 ciclos a lo largo de su vida, y cada uno de ellos implica transformaciones físicas, hormonales y emocionales que merecen ser comprendidas, atendidas y vividas sin tabúes.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El ciclo menstrual es un proceso biológico que forma parte de la vida cotidiana de millones de mujeres y personas menstruantes. A pesar de su relevancia, continúa rodeado de silencios, estigmas y desinformación. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona puede experimentar entre 450 y 480 ciclos menstruales durante su vida fértil. Lejos de limitarse al sangrado, cada ciclo refleja una secuencia compleja de cambios hormonales, físicos y emocionales.
Este proceso se divide en cuatro fases:
- Menstruación, cuando se elimina el revestimiento uterino al no producirse un embarazo.
- Fase folicular, en la que el cuerpo inicia la preparación para liberar un nuevo óvulo.
- Ovulación, el momento en que el óvulo es liberado del ovario.
- Fase lútea, donde el cuerpo se adapta ante la posibilidad de un embarazo y pueden presentar síntomas como sensibilidad, fatiga o cambios de ánimo.
Durante estas etapas, las hormonas fluctúan de forma natural, afectando variables como la energía, el apetito, la concentración, el estado emocional y el sueño. Reconocer estas transformaciones permite acompañar el ciclo con mayor conciencia y bienestar, más allá de los días de menstruación.
En ese contexto, la campaña «Nuestros días son todos los días», impulsada por Saba®, busca visibilizar la experiencia menstrual en su totalidad. Mediante contenidos educativos y productos que responden a las distintas necesidades del ciclo —desde toallas y protectores diarios hasta copas menstruales y ropa interior reutilizable— la iniciativa promueve una visión más abierta, empática y cotidiana del autocuidado íntimo. –sn–

